viernes, 26 de abril de 2013

Presentación

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Llevamos siete años de crisis sin fondo, el día que escribo estas líneas. El mismo en que el gobierno de la marca España (que ha pasado a ser sólo una marca, no hay nada detrás) nos anuncia que asume que el paro no bajará del 25 % hasta el 2016. Se trata de un año como cualquier otro. El caso es poner alguna fecha, a ser posible una en la que quienes hacen el anuncio tienen la fundada sospecha de que ya no gobernarán, y por lo tanto no habrá a quien dirigir el reproche de la posible inexactitud. Pero afinemos el oído. Escuchemos bien. En realidad quieren decir que no tienen ni idea de que hacer con el desempleo, ni con los desempleados, que muchas personas hemos pasado a ser prescindibles, que no conviene que generemos PIB,… pero no acaban de explicar por qué.

Desde que comenzó esta crisis, allá por el año 2008, me di cuenta de que no se trataba de un entorno recesivo más, como otros del pasado. Llevaba tiempo estudiando en Internet las vulnerabilidades de nuestra sociedad post moderna, y esperaba un estallido de estas características. Finalmente ocurrió. Pero nos siguen teniendo en penumbra. ¿Qué es lo que realmente está ocurriendo? ¿Por qué razón esta vez es diferente? ¿Cuál es la causa de que a este pozo no se le vea fondo?

La razón es muy simple, y te produce pena, y también cierta angustia, observar como mucha gente no lo entiende, porque no se lo explican correctamente (algunos) o porque realmente no tienen posibilidad de llegar a entenderlo (los más) debido a la educación que han recibido desde la edad escolar. Escuchas por la calle, en la radio, la televisión, en los medios de desinformación que pronto volveremos a crecer y todo se solucionará, los pisos volverán a subir, las empresas volverán a contratar, y volveremos al mundo de Alicia y sus maravillas, si es que alguna vez nuestra pseudo civilización industrial nos llevó a ese lugar de ensueño. Y, sin embargo, incluso a los ilusos más recalcitrantes, se les nota que al final les queda un punto de duda. Incluso ellos sospechan que nos están ocultando algo.

A nuestra alta clase política extractiva también se le ve el plumero. Cuando hablan los primeros ministros, presidentes de República bananera o chocolatera, (monarcas no porque se bastan con naderías y lugares comunes, y si lo tienen todo bien escrito), presidentes del gobierno, ministros de economía, hacienda o de ambas cosas a la vez, notas que no te lo están contando todo, que saben lo que ocurre, pero no pueden hablar, sonríen, están interpretando su papel en la tragicomedia, y sólo saben decirte que hay que ser austeros, que tenemos que pagar nuestras deudas, que algún día saldrá el sol,… Están preocupados, es verdad, pero no por las razones que pensamos. Nosotros, pueblo llano, les damos igual. Ocurre que, claro, con tanta gente pasando necesidad, ya no se puede robar como antes. Además, si no se construye un piso ¿para quién vamos a recalificar? Y si no se pueden acometer grandes infraestructuras, ¿quién va a pagarnos jugosas comisiones? Es una guarrada, la verdad.

Estimados lectores, estamos en crisis porque nuestro planeta finito ya no da más de sí. Esta crisis no se acabará nunca porque ya no tenemos recursos, especialmente energéticos, para continuar creciendo, y sin crecimiento nuestro sistema político, económico, financiero, corporativo y social, no puede subsistir. Es más, pronto ni siquiera podremos sostener nuestros actuales niveles de consumo (el crecimiento 0, valga la contradicción) y nos veremos obligados a decrecer globalmente. Este será el momento en que los desequilibrios de nuestro sistema global hagan inconciliables los intereses de los países productores e importadores de materias primas esenciales, con consecuencias tan catastróficas que nos harán pensar que los primeros años de la crisis fueron una época de prosperidad. Es simplemente esto. Y la información está ahí, basta con ubicar en google las palabras clave, por ejemplo “pico”, “petróleo”, “planeta finito”, “recursos”, “crisis”, “guerras”, “caos”, por poner un ejemplo. Muchas páginas web, algunas tildadas de conspiranoicas, aunque cada vez menos, explican con mayor o menor detalle lo que está ocurriendo. Especialmente, en castellano, ésta:


Se trata de la página personal de Antonio Turiel, científico titular del Institut de Ciències del Mar de Barcelona, que pertenece al área de Recursos Naturales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Desde el punto de vista estrictamente técnico es un magnífico punto de referencia en relación al problema real que encaramos. Además remite a otras que facilitan información sobre el tema, en varios idiomas. Este blog no tiene en absoluto la pretensión de hacerle la competencia, nos sería imposible hacer sombra a un trabajo tan formidable, sino de complementar, desde el punto de vista económico y social, sus planteamientos. Quiero, en definitiva, hacer futurología, y esbozar, dentro de nuestras limitadas posibilidades, los rasgos definitorios de la nueva sociedad que estamos necesariamente abocados a crear, porque  la presente, les digan lo que les digan los bustos parlantes que saldrán en pantalla los próximos telediarios, no tiene ningún futuro.

Saludos,

Calícrates

P.S., el blog que cito tuvo la gentileza de publicarme un trabajo titulado Peak Oil y la doctrina del shock, el 30 de enero de 2013, lo que me dio la idea de crear mi propia página.

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