sábado, 30 de noviembre de 2013

Vuelta al fracking



ecocosas.com

Sí, Daniel Lacalle lo ha vuelto a hacer. Mira que después del post que le dediqué, donde me limité a cuestionar, con enorme ironía, sus irredentas tendencias miltonianas, sin hacer alusión alguna, caritativamente, a su encendida defensa del fracking, fácilmente desmontable. Pues vuelve a la carga con la cantinela. Todo lo cual es especialmente penoso, pues estamos hablando de uno de los pocos economistas que comprende que sin energía barata, que no está ni se la espera, no es posible volver a poner en marcha el tractor del crecimiento (bulldozer más bien), y que escribe en uno de los pocos diarios digitales de importante difusión que nos ha deparado más de una sorpresa agradable a los peakoilers.

A pesar de todo lo cual probablemente no le hubiera dedicado más atención, salvo la siempre atenta lectura de sus interesantes artículos, pues al oponente teórico le tienes que prestar más interés que al aliado, de quien, en principio, no hay que esperar “fuego amigo” y que ya sabes el pié del que cojea.

Pero me veo obligado a hacerlo porque, si no fuera por mi sempiterna modestia, diría, que no lo digo, pues que tengo la impresión de que me ha leído. Bueno, ya lo he hecho. El caso es que ciertas alusiones a los “cazadores de Unicornios” y sobre todo a “que va a nacer el hijo del Diablo”, me hacen pensar que he merecido su interés, pues soy uno de los pocos aficionados al tema del colapso energético que ha intentado, con más o menos éxito, ligar las previsiones sobre los tiempos que nos esperan con ciertos conocimientos metafísicos (diría esotéricos si no fuera por la tremenda distorsión comercial de la palabra), en torno a la denominada “teoría de los ciclos cósmicos”.

Bien, sea así o no, voy a volver a hacer un favor al Sr. Lacalle. Voy a pensar, a pesar de lo que sugiere su nota autobiográfica en cabecera de artículo, que no tiene ningún vínculo, ni interés personal o profesional, que le obligue a defender lo indefendible, y que verdaderamente cree, debido a su ingobernable optimismo y a sus congénitas tendencias cornucopianas, que el fracking nos arrastrará por un torbellino de abundancia energética que permitirá al BAU estar operativo por los siglos de los siglos, hasta que nuestro sistema solar estalle para transformarse en una enana roja, o en un agujero negro, o ambas cosas sucesivamente, que como soy de letras no recuerdo el orden.

De todas formas, es muy fácil comprobar quien tiene razón en todo este asunto. Si el fracking es lo que me parece que es, una burbuja promovida por los colegas del Sr. Lacalle en Wall Street, basta esperar a que pinche (nunca duran mucho) para saber si efectivamente estamos en lo cierto sus detractores o sus incondicionales.

Aunque tal vez no haga falta esperar tanto. Los métodos del fracking no sólo son extraordinariamente agresivos para el medio ambiente, también son bastante caros, en términos económicos y, sobre todo, energéticos. De hecho, si la mencionada aberración extractiva se ha puesto recientemente de moda ha sido gracias a los inalcanzables precios del crudo. Sr. Lacalle, a quien como economista supongo al tanto de conceptos básicos como el de la utilidad marginal, o de los materiales sustitutivos, si no estuviéramos realmente en serios apuros energéticos ¿cree Vd. que se hubiera puesto en marcha un procedimiento de extracción de gas y petróleo caro, que tantos problemas geológicos y ambientales ocasiona, y tanta contestación social está mereciendo en las calles? ¿Por qué no se había recurrido antes a tales procedimientos, si eran la solución a todas nuestras cuitas?

Estoy seguro de que, sin mencionar este minoritario blog, pues no necesito publicidad, me dará cumplida respuesta a estos interrogantes en un próximo trabajo, que leeré, una vez más, ávidamente. Si no es así, pues esperemos al estallido final de la burbuja. No le queda mucho. Ese sí, le sugiero que mantenga a su selecta cartera de clientes fuera de posiciones donde, como se dice en catalán, “se pueden coger los dedos”.

Saludos,

Calícrates

2 comentarios:

  1. Absolutamente de acuerdo contigo

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  2. "Voy a pensar, a pesar de lo que sugiere su nota autobiográfica en cabecera de artículo, que no tiene ningún vínculo, ni interés personal o profesional, que le obligue a defender lo indefendible"

    Pues parece que algún tipo de interés si que tiene
    https://twitter.com/dlacalle/status/366212485323292673

    Saludos.

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