lunes, 29 de julio de 2013

Escenarios



www.vistaalmar.es

Vamos a repasar lo que puede suceder en los próximos veinte años, hasta el 2030, que por diversos motivos, que tal vez exponga en otro post, pienso que se trata de una fecha crucial, en que Occidente, tal como lo conocemos, ya habrá dejado de existir, dando paso a otra estructura política, económica y social muy diferente de lo que hemos conocido hasta ahora.

Repasemos las consecuencias de la disminución paulatina de la producción de petróleo, hasta que se ponga de manifiesto la imposibilidad de cubrir la demanda, con las visibles alteraciones de todo orden que de ello sobrevendrán, algunas de las cuales ya hemos tratado en otros posts, y la forma en que el poder establecido intentará reconducir la situación a fin de minimizar los efectos de la situación (para ellos, los elitistas, nosotros importamos menos):

- Descubrimiento de una fuente de energía milagrosa. Absolutamente imposible. Ya explicamos que la llamada fusión nuclear no tendrá nunca viabilidad, y cuáles son los verdaderos objetivos de la investigación (ver Los límites del crecimiento).

No hay material en la Tierra capaz de soportar la temperatura implicada en el proceso sin fundirse a su vez (y aquél debe tener lugar en algún contenedor estable, por pura necesidad). Pero es que además, aunque se encontrara una fuente de energía que nos permitiera continuar nuestro ritmo de vida, incluyendo el crecimiento exponencial que constituye el dogma de nuestro sistema económico, tal circunstancia supondría que obtendríamos el medio de continuar depredando el planeta y saturando sus sumideros, lo que sólo podría hacerse por algún tiempo más, hasta encontrar una nueva barrera infranqueable que nos situaría de nuevo al borde del abismo, por mucho que dispusiéramos de toda la energía (eléctrica, que no es precisamente lo que nos falta) que quisiéramos.

Además, hay una razón moral por la que esto no va a pasar. Sé que no es muy científico lo que voy a decir, pero debo hacerlo (este no es un blog estrictamente técnico). Occidente, la pseudocivilización industrial, no se merece descubrir semejante fuente de energía para continuar extendiendo su desorden e imponer su saqueo por el universo. Debe morder el polvo y darse cuenta del inmenso error que supuso, durante el Renacimiento, la consideración de que éramos seres únicos, que nos lo merecíamos todo, y que podíamos maltratar y robar impunemente a todas las civilizaciones y pueblos del mundo (semejante doctrina egoísta e incalificable tiene, desde Erasmo de Rotterdam, el sobrenombre más políticamente aceptable de “humanismo”, y es la causa de todas las aberraciones que nos han situado en este peligroso momento histórico).

En definitiva, los pueblos de Europa (y aledaños norteamericanos) tenemos que pagar nuestros crímenes contra la humanidad. Se ha hablado mucho de las barbaridades de los españoles (diríamos mejor castellanos) en América. Estas existieron sin duda, pero basta leer la historia de las “colonizaciones” perpetradas por otras naciones europeas para darnos cuenta de que los pueblos ibéricos no fueron, ni de lejos, los más crueles (los ingleses y los holandeses están muy bien escondidos detrás de las magníficamente ilustradas enciclopedias históricas de cuento de hadas que controlan, pero si se estudian profundamente otras fuentes menos manipuladas observaremos que son los que más tienen que reprocharse y los que mayores desafueros tienen que purgar).

- Revolución social. Solo posible, pero bastante improbable. En efecto, aunque la rabia de las masas vaya evidentemente en aumento por la bajada continua de su nivel de vida, debemos tener en cuenta que se trata de multitudes urbanitas, profundamente ligadas al circuito del dinero, fácilmente manipulables a través de medios de comunicación masivos como nunca han existido, y empapadas de una cultura económica estructuralmente insolidaria (llamada por nuestros amos competitividad).

La sublevación requiere de un cierto valor personal, del que los individuos que actualmente vivimos no estamos sobrados. Es muy fácil salir a protestar, pero para doblegar al establishment hay que hacer cosas fuertes, que son constitutivas de delito, y más de uno se lo pensará antes de perpetrarlas (hay en marcha una nueva reforma del código penal, por si las moscas, se lo ven venir).

Por otra parte, me dijeron una vez que la revolución no se hacía con el estómago lleno. Esto es muy cierto. Aunque puede que estos estómagos empiecen muy pronto a vaciarse, y seamos capaces de cosas que nunca imaginaríamos. Pero veo difícil que se saquen, al menos en el primer mundo, demasiado los pies del plato (otra cosa será que interese al “imperio” la caída del gobierno en un determinado país, pues entonces efectivamente veremos valerosos activistas, impecablemente entrenados y armados por el MI6, la NSA y el Mossad).

armandobgines.blogspot.com

Lo que sí harán las masas desesperadas es votar con mala índole por opciones antisistema. Pero esto puede que sólo sirva para acabar con la farsa de la democracia (por nuestro bien, no sabemos lo que nos conviene) y acelerar la posibilidad que se examinará a continuación.

- Cambio de estructura política, dictadura encubierta y control social masivo. Seguro. Pero tengamos en cuenta que nadie va a salir en televisión para decirnos: “Señores, a partir de ahora se acabó lo que se daba, viven ustedes en un sistema totalitario. Son esclavos”. En primer lugar porque ya lo somos bastante más de lo que creemos, y el sistema actual dista mucho de permitir la autonomía del individuo tanto como dice, la información que circula en los medios corporativos es sesgada y tendenciosa, y las elecciones son una farsa partitocrática con dos actores principales, uno de fondo de azulina, y el otro también pero con un toquecito rojo en una esquina, que están pagados por los mismos millonarios, y ponen en marcha políticas muy similares.

Hacen con nosotros lo que quieren y tapan auténticas barbaridades. Si alguien tiene duda que lea el libro de memorias de Rafael Pérez Escolar, especialmente la parte que se refiere al llamado síndrome tóxico (colza), teniendo en cuenta que se trata de material abierta y legalmente publicado, y no ha habido querellas.

Lo que ocurrirá es que lo que ya hacen ahora lo practicarán con mucho más descaro, y empezarán a extender la idea de que las elecciones están bien para decisiones localistas (nombre de una calle, poner una estatua, festejos populares,…) pero que las cosas de comer (política general, estructuración social, economía,..) son muy delicadas y no las entendemos, por lo que debemos dejarlas en manos de “expertos” (tecnócratas designados por organizaciones elitistas).

- Sistema económico planificado, con provisión centralizada de las necesidades básicas. Está unida a lo anterior, y es también nuestro inexorable destino.

- Guerras, también impepinables. Ya hemos dicho que hace tiempo que han comenzado. Afectarán especialmente al continente asiático, donde se encuentran las últimas reservas de petróleo importantes que quedan. De ellas surgirá un gran general, que será uno de los máximos valedores del cambio de estructura política en Occidente (ver Fin de ciclo), y que iniciará su puesta en marcha en los países centrales, antes de ser asesinado y convertirse en un mito (lo que permitirá dar un lustre idealista a la labor puesta en marcha, que servirá de apoyo para su completa implementación).

- Grandes migraciones, muy probable. Inicialmente la falta de recursos afectará más intensamente a los países del tercer mundo, lo que lógicamente impondrá el sálvese quien pueda, y la desbandada a países con divisas aún creíbles que permitan comprar petróleo. Tales transferencias poblacionales se verán favorecidos por la necesidad de abaratar costes, a fin de mejorar la productividad, lo que exigirá trabajadores con sueldos de hambre, que serán, por lógica, más fácilmente localizables entre inmigrantes ilegales que entre la población autóctona. Todo esto, a su vez, puede traer brotes xenófobos y graves alteraciones del orden público, y dará lugar a la aparición de partidos del tipo Amanecer Dorado en Grecia, lo que será favorecido y utilizado por el sistema, para distraer a algunos con soluciones simplistas, así como por el consuelo que supone la adopción de posturas victimistas y fascistoides, que permiten crear enemigos de cartón piedra y no ver la realidad.

- Escasez e inflación, las pongo juntas porque vendrán una de la mano de la otra. La primera cuando la notoria falta de combustibles líquidos ponga de rodillas nuestra estructura productiva. La segunda, consecuencia de lo anterior, cuando se vea claro que el dinero creado no tiene ninguna correlación con los bienes físicos realmente existentes. Afectará inicialmente más a los alimentos y otros servicios muy ligados a suministros energéticos. Luego al resto de productos y servicios, e irá en aumento exponencial hasta destruir el sistema monetario, y hacer necesario recurrir al trueque. No es inminente ni mucho menos, será la última consecuencia de la paulatina degradación económica.

es.dreamstime.com

- Generalización de la aceptación del peak oil, y de que no es factible el mantenimiento de la civilización industrial. Absolutamente imposible. Esto nunca ocurrirá. Cuando sean muy perceptibles sus efectos se acelerarán las guerras, catástrofes y atentados teledirigidos, a fin de lanzar las culpas a terroristas islámicos que odian nuestra cultura y nuestra “democracia”. Y lo más grande es que muchos tragarán, y aceptarán postulados políticos contrarios a sus auténticos intereses, y favorables a los de las élites que nos engañan y explotan. Es triste, pero así será.

Lo que quiero decir es muy importante. Los pocos que hayan reflexionado, y sean capaces de ver lo que está verdaderamente ocurriendo, leyendo entre líneas las versiones oficiales de los acontecimientos, se verán obligados a callar, por su propia seguridad, o como mucho a intentar transmitir lo que saben a su círculo más cercano. De todas maneras, estos bien informados tendrán mucha ventaja, y podrán tomar decisiones individuales mucho más inteligentes que los que se dejen llevar y no sepan lo que realmente sucede.

De lo dicho puede finalmente deducirse que éste y otros blogs sobre la misma temática empezarán a tener “dificultades técnicas” y finalmente desaparecerán, sin dejar siquiera rastró “caché” en la red. Para entonces quedaréis completamente solos, y únicamente os quedará vuestro buen sentido, y lo que hayáis guardado en el disco duro de vuestros ordenadores (y mejor aún en periféricos), para conservar la cordura en medio de la locura general y las mentiras televisivas.

Con algo de suerte “el que persevere hasta el final se salvará”, pero que no basta con saber, hay que actuar, bajar al cenagal y mancharse los pantalones, intentando dar orientaciones básicas, a quienes probablemente no tengan capacidad para entenderte, con paciencia y destreza intelectual (también con algo de bien intencionada manipulación). Y tener en cuenta que los tiempos no son malos, son distintos, y que los dolores de parto nos conducirán a una nueva sociedad, muy distinta de la actual, donde el maldito betún subterráneo no se utilizará ni para dar lustre al calzado.

Saludos,

Calícrates

jueves, 25 de julio de 2013

Aviones



blog.nomaders.com

Si tenéis un momento entrad en esta página, a ser posible a primera hora de la tarde en Europa, mañana en América (por la noche, en el respectivo huso horario, prácticamente sólo se ven vuelos transcontinentales):


Es el tráfico aéreo en este momento en vivo (los vuelos de la FAA, en naranja, controlados por los americanos, paranoicos de la seguridad, se muestran con una demora de cinco minutos). ¿Es esto sostenible? Si os impresiona la cantidad de aviones que veis sobre Europa, especialmente en los aeropuertos que rodean Londres (la verdadera capital del mundo), trasladaos a Estados Unidos, donde se vuela aún más. Casi toda la costa este esta plagada de aeronaves. Todos estos aviones civiles (militares sale alguno pero pocos) gastan toneladas de keroseno, y llenan de dióxido de carbono y vapor de agua las capas altas de la atmósfera, próximas a la estratosfera, donde tales componentes no deberían estar, lo que tendrá consecuencias medioambientales que ignoramos.

Volar se ha convertido en un ostentoso símbolo de poder. Los que tienen cargos se pasan el día volando, todo lo que pueden, de zona vips de aeropuerto a otra. Predican austeridad y algunos llevan el avión lleno de solomillos y whisky del bueno. A viajar. ¿Para que sirve tener un cargo si no viajo? Con mi novia, o con mi novio, metido entre los chupópteros que me acompañan, para alguna función de segundo nivel (que la de primero ya sabemos cual será). Los cratópatas son absolutamente insostenibles. A veces das las gracias de que llegue el cenit de producción de petróleo, pues así no les quedará otra que bajarse de sus aviones oficiales, lo que les costará, sin duda, una enormidad. A lo mejor a alguno hay que sacarlo con grúa, pues se resistirá a prescindir del signo principal de estatus, soberbia y ostentación social, y se quedara pegado a los motores de su reactor, debiendo procederse a aplicar lejía, para que desista de su actitud.

Decía Jiddu Krishnamurti que “no es síntoma de buena salud estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma”. A lo que asentimos de buena gana, especialmente en lo referido a la salud psíquica de nuestros elitistas. No están bien. Sus caprichos y manías, su necesidad de saltar de un cargo a otro y de acumular consejos de administración, retribuciones y sueldos varios, sin tener jamás suficiente, es la demostración más palpable de su enfermedad.

Saber que son enfermos, a los de abajo nos sirve de consuelo, pero no de mucho más. Tenemos que estar prevenidos porque, ya lo he dicho varias veces, en plena declinación social, a causa de la caída imparable de las disponibilidades energéticas, intentarán mantener su ritmo de vida como sea, a costa nuestra. Tarde o temprano, esto es la primera vez que lo digo, habrá que apearlos de sus poltronas de una u otra forma. No se trata de promover que se vulnere la legalidad, aunque miles de gobiernos supuestamente legales se han conformado a partir de un acto ilegal (mirad si no en dirección a Cuelgamuros). No es ilegal, no puede serlo, sacarnos de encima a los que viven de nosotros y sólo se representan a sí mismos.

Saludos,

Calícrates

martes, 23 de julio de 2013

Los donuts con agujero



frutadelamor.blogspot.com
Por si a alguno le quedaba alguna duda sobre el carácter inexorable del Principio de Calícrates, ver post, y su conexión con la corrupción corporativa, os voy a dar un caso real, que extraigo del artículo publicado en el diario digital El Confidencial, con fecha de 30 de junio de 2013, firmado por Marcos Lamelas, y titulado “Los donuts saben mejor sin agujero”, que no tiene desperdicio, pues nos da una pista sobre cómo funcionan de verdad las cosas en el universo del capitalismo de “puticlub”, en el mundo de la gran empresa, sí aquélla sobre la que nos han “vendido” (nunca mejor dicho) que es maravillosa porque nos da comer a todos (a unos más que a otros).

En 2005 Apax Partners compró Panrico por 900 millones de euros, casi el doble de lo que facturaba el grupo, un precio que suponía más de seis veces EBITDA (beneficio bruto de explotación antes de deducir gastos financieros). Albert Costafreda, el heredero de la familia fundadora, se hizo multimillonario, y exdirectivos que se habían quedado con participaciones minoritarias, como Javier de Paz, exconsejero de Telefónica y asesor áulico en temas económicos de José Luis Rodríguez Zapatero, así como Rafael Villaseca, actualmente consejero delegado de Gas Natural, también pillaron un buen pellizco. También La Caixa, que tenía el 30% de las acciones, sacó notables plusvalías.

La operación puede estar en los manuales de capital riesgo. Se escoge una compañía gestionada de manera tradicional, se paga un precio desorbitado y en la práctica no se aporta capital sino que se financia con créditos. Pero los compradores no asumen la deuda, sino que la cuelgan de la empresa adquirida. A partir de aquí los nuevos gestores recortan plantilla, venden activos y hacen lo posible para que la empresa adquirida devuelva los préstamos y dentro de unos siete años tenga rentabilidad suficiente y domine una cuota de mercado lo bastante significativa como para darle el pase con una jugosa ganancia.

jcvalda.wordpress.com

Pues bien, aunque la operación se denomina capital riesgo, quien la realiza en realidad ni pone capital, porque todo lo aportan los bancos, ni asume el riesgo, porque carga los créditos a la empresa. Si algo sale mal se abandona el barco y las entidades que han financiado la compra han de asumir las pérdidas.

Esto es lo que pasó en Panrico, que perdió más de 600 millones en cinco años, incapaz de hacer frente a los costes financieros de su abultada deuda.  En 2010 la paciencia de los bancos se agotó y ejecutaron los créditos. Panrico era suyo, pero el donut tenía un agujero y no precisamente el que le había hecho famoso. La banca no sabía qué hacer y al final el fondo oportunista Oaktree fue adquiriendo la deuda bancaria con fuertes descuentos, y finalmente se hizo con el 100% del capital de la empresa.

Oaktree Capital ha inyectado unos 120 millones de euros en la compañía catalana, a fin de desandar las directrices empresariales desplegadas por Apax, y no solo en relación al endeudamiento desorbitado. Por ejemplo, Apax embarcó a Panrico en una carrera de compras para engordar el grupo y hacerlo ganar cuota de mercado cara a la futura desinversión. Oaktree hizo lo contrario: el último paso en este sentido fue la venta de las galletas Artiach a Nutrexpa por algo más de 60 millones de euros. 

También se han corregido graves errores de gestión, y en 2010 Panrico tuvo que rectificar y volver a hacer donuts recién horneados. En efecto, se había invertido un dineral en I+D para colocar en el mercado en 2009 donuts envasados, que se conservaban varios días, lo que permitía ahorrar en costes de distribución. Pero las ventas cayeron en picado, pues Donut había dejado de ser “el fresco del barrio” de su promoción publicitaria de antaño, para pasarse al envasado sin gracia.

Ahora el principal objetivo de Oaktree es estabilizar las ventas, y solvertar los problemas de tesorería gestionando al viejo estilo, esto es, ganando dinero con su actividad empresarias, reduciendo deuda y dejando atrás las operaciones de pura ingeniería empresarial. Todo apunta a que en el caso de Panrico, las novedades han resultado bastante indigestas.

elasesoreconomico.blogspot.com

Como podéis comprobar, en efecto, hay mucho fresco en el barrio. Quedaos con lo principal. Compran una compañía solvente, con beneficios, por el doble de su facturación anual, pero no desembolsan un duro, y le enchufan la deuda a la empresa. Entretanto la van engordando, para su posterior venta ¿Que Panrico puede hacer frente a sus obligaciones financieras?, pues se quedan con la sociedad gratis, y la venden (nuevo pelotón de millones). ¿Qué no? Pues la dejan quebrar. Así compro yo, mañana, El Corte Inglés. Mejor dicho, no puedo. Y ahora explicaré por qué y entenderéis quien tiene la culpa de estos atropellos.

Yo no puedo comprar El Corte Inglés mediante la operación reseñada, porque no me darían financiación. Sin embargo a otros sí se la dan, y por eso pueden perpetrar estos pelotazos. ¿Quién decide quién tiene financiación y quién no? Pues los verdaderos culpables de todo esto: los bancos, que al final son los que reciben la bofetada, pero la sentimos los demás, porque los rescatan con dinero público. ¿Y con que criterios deciden a quién dan financiación y a quién no? Pues tendréis que preguntarle a sus dirigentes corporativos. No sería inteligente acusar sin pruebas, hay que buscarlas, de delitos societarios, ni de cobrar alguna que otra comisión (en las Islas Caimán por supuesto) por autorizar operaciones en perjuicio de los accionistas (y al final de los contribuyentes). ¡Dios me libre! Pero observaréis que la cosa no huele muy bien. Hasta el tonto del pueblo, sin puñetera idea de gestión empresarial ni de banca, se hubiera pensado dos veces las operaciones de adquisición y financiación aludidas en el artículo. ¿Veis lo que os digo? Nos saquean. Y se ríen de nosotros. Y luego a desahuciar a los que no pueden pagar dos cuotas del préstamo hipotecario. Quousque tandem abutere, Catalina, patientia nostra? La respuesta a esta pregunta me la tenéis que dar vosotros, amables lectores.

Saludos,

Calícrates

sábado, 20 de julio de 2013

Política



www.minube.com

Me dicen que el blog es demasiado político, cuando estamos ante un problema, el cénit del petróleo, que es específicamente técnico. Sólo una pregunta. ¿Cómo va a experimentar (está padeciendo ya) los efectos del peak oil el ciudadano corriente? ¿En términos de megawatios hora que van a dejar de producirse? ¿En el de millones de barriles de petróleo que faltarán, a partir del 2015, cuando empiecen a abrirse fatalmente las fauces del cocodrilo, para cubrir la diferencia entre oferta y demanda? ¿En el de la TRE del porcentaje de biocombustible que lleva en el depósito de su vehículo?

No. Lo va a experimentar en forma de bajadas de sueldo, desempleo, alzas de productos básicos, bajadas de pensiones, congelación de empleo público, quitas en depósitos bancarios, impuestos,… Y todos estos temas dependen de decisiones políticas, que determinarán el reparto de las cargas, inconvenientes y sufrimiento que experimentará una sociedad condenada a decrecer.

www.intervida.org

Por cierto que en estas condiciones parece muy poco sensato ponerse del lado de los que viajan en el vagón de primera clase, y van a intentar mantener su tren de vida a costa nuestra. Salvo que paguen bien, como me da la impresión que ocurre con algunos periodistas en nómina, y ciertos economistas “de diseño”, también excelentemente pagados que, ya lo he dicho varias veces, saben perfectamente lo que está pasando, y callan. A mí como de momento no me han pagado un euro, sigo largando. Si me veis decir que se ven brotes verdes, que el año que viene vuelve el crecimiento, y que el coche eléctrico solucionará todos nuestros problemas, temeos lo peor.

No digo que los gráficos, las estadísticas, los estudios técnicos, no sean importantes para hacer previsiones (un decrecimiento de las disponibilidades energéticas de 2% anual es duro, pero si alcanza el 4% es catastrófico). Pero al que tiene que llenar la despensa, pagar facturas, disponer de un techo digno,… lo que le importa son otras cosas.

Como he dicho en diversos posts de carácter económico, la élite global, a través de las organizaciones que utiliza como correa de transmisión (FMI, Banco Mundial, Reserva Federal, BCE, etc…), ha dispuesto que el inevitable decrecimiento se verifique operando sobre la base monetaria (método Friedman), esto es, limitando nuestra renta disponible para que todo se pare, no consumamos y podamos asumir la factura energética. Lógicamente tales procedimientos afectan más a países de baja productividad y alta dependencia de importaciones de hidrocarburos (los PIIGS). Pero tarde o temprano, es inevitable, afectarán a todos. Nuestras economías, especialmente en Europa, son extremadamente dependientes, y si no me puedo comprar un coche alemán, porque no me llega para pagar la luz, pues tarde o temprano habrá despidos en Wolfsburg (sede principal del grupo Volkswagen), lo que provocará también cierres de fabricantes de componentes en Polonia, que a su vez afectarán a subcontratistas en Eslovaquia,…

www.forexcrunch.com

Calculo que el decrecimiento sostenido, y relativamente pacífico, a través de la inducción del credit crunch no podrá mantenerse más de una década (hasta el 2022). A partir de entonces habrá que recurrir a otros métodos, que pueden ir desde guerras, autoatentados, o establecimiento de dictaduras de facto, más o menos veladas entre formas democráticas vacías de contenido real (éste nunca ha sido muy abundante, pues para entonces menos aún). De lo contrario habrá que ceder a las demandas sociales de panem et circenses, el circulante se les irá de las manos y, perdida la disciplina monetaria, asomará la inflación, cayendo sobre nosotros la cascada de dinero ficticio creado desde los años setenta, que desembocará en la desconfianza total en la moneda, y el colapso social.

Otra cosa sería hablar claro, explicar que no hay recursos para mantener el diseño de la actual civilización industrial, distribuir correctamente los sacrificios, a través de un sistema de provisión centralizada, crear impuestos especiales progresivos, que afecten más a los que más tienen, acotar las posibilidades de evasión y acaparamiento monetario (pago exclusivamente electrónico con tarjetas nominales), y limitar las posibilidades de utilización de paraísos fiscales (sin apretar en exceso no ocurra antes de tiempo lo dicho de la cascada). Pero el reconocimiento del problema ¿no aceleraría las caídas bursátiles, la recesión, la pérdida de valor de activos y la debacle económica?

www.guerraeterna.com

Aún contando con todos los factores a favor, incluido el del sentido común colectivo, que es un producto también escaso, de forma que se pudieran adoptar las medidas anteriormente indicadas, éstas supondrían, por su sola implementación, el cambio de estructura política ya expuesto (dictadura encubierta, no hay otra forma de ponerlas en práctica), y no constituirían más que un nuevo dique provisional, pues, insisto una vez más, al final del proceso, como la señora de la guadaña, está inevitablemente la hiperinflación y el estallido civilizatorio. En realidad los paliativos mencionados no tendrían otro objetivo que retrasar lo inevitable, la destrucción de un sistema monetario absurdo, que inicialmente nos afectaría a todos, aunque claro, más a quienes disponen de gran liquidez.

En fin. Un sudoku. Veremos.

Saludos,

Calícrates

miércoles, 17 de julio de 2013

Ciencias y letras



www.aloj.us.es

Veo blogs muy interesantes, llenos de gráficos, números y ecuaciones, que nos indican que hemos superado la capacidad de carga del planeta, y que no podemos seguir creciendo porque no hay energía ni recursos para continuar el proceso.

Por supuesto que estoy de acuerdo con los mencionados estudios, en otro caso no habría iniciado este blog. Pero me produce un cierto desasosiego la conclusión de fondo que parece deducirse de los posts antes indicados. Resultaría que, una vez más, ellos, los de ciencias, están en lo cierto, y que los que somos de letras volvemos a estar equivocados. Si por “de letras” se hace referencia a los economistas de moda (aunque la economía sea realmente una ciencia mixta) tendría que estar de acuerdo. En efecto, casi todos no entienden, o no quieren entender, que es peor, que el problema que enfrentamos es geológico y no económico, y por tanto reducen la cuestión a volver a crecer, para reconstruir de nuevo el castillo de naipes de la deuda impagable, y seguir cobrando sustanciosos pluses por aconsejar a sus incautos lectores que inviertan en acciones, fondos de inversión y otros “activos” que, saben perfectamente, son lo que Michael Douglas describiría atinadamente en la película Wall Street como un chicharro (véase Bankia). Sin embargo, conviene hacer un poco de memoria.

Son los partidarios y practicantes de las ciencias duras (físicos, matemáticos, ingenieros,…) quienes nos han llevado al atolladero en que nos encontramos, y del que, como ya hemos visto, es imposible salir, al menos sin demoler hasta los cimientos el fallido experimento civilizatorio puesto en marcha a partir de la revolución industrial. Fueron estos “sabios eminentes”, que por cierto cimentaron solidísimas carreras profesionales, los que nos acostumbraron a sus locos cacharros, sin pensar que acabaríamos dependiendo de ellos, y que llegaría un momento en que no habría combustibles fósiles para moverlos.

www.asturiastarget.com

Que no me digan que no pudieron preverlo, porque si eran tan listos, se sabían los principios de la termodinámica, y comprendían la lógica infalible del aprovechamiento de los recursos no renovables, debieron deducirlo con facilidad. Entiéndase lo que digo con el máximo respeto al esfuerzo intelectual individual de los profesionales de tales disciplinas, algunos de los cuales han creado blogs que, como he reconocido muchas veces, me han sido de gran ayuda.

Creo, además que, de entre aquéllos, los más avispados, se han dado cuenta de donde radica la verdadera dificultad, en relación al cenit de producción de petróleo y sus consecuencias, y empiezan a insinuar que comprenden que la única sociedad verdaderamente sostenible es la que prescinde de todo tipo de artilugios mecánicos sofisticados. Sí, incluso de los supuestamente ecológicos, cuyo uso masivo también es insostenible. En este sentido, y para cerrar el paso a algunas falsas ilusiones, hecho en falta un estudio serio que sin duda nos llevará a la conclusión, a primera vista sorprendente, de que el futuro no es de la bicicleta (que es un barril de petróleo con ruedas).

Soy un tanto medievalista. La Edad Media europea conoció una forma de civilización que podríamos denominar Tradicional, basada en la fuerza animal y humana libre, en aprovechamientos energéticos sostenibles, y sobre todo en unas relaciones armoniosas con otras civilizaciones vecinas equiparables, con las que a veces, cierto, se entablaban guerras (en las que participaban aquéllos para quienes la guerra era su oficio, su función social, y no levas de carne de cañón), pero a las que no se aspiraba a depredar, como ahora se hace con el denominado Tercer Mundo.

miguel-mateus.blogspot.com

Una sociedad de este tipo, que da preferencia a las personas sobre los capitales, que cree en la estructuración piramidal de funciones, pero no en que la base social sea sistemáticamente expoliada, pues es la piedra angular del sistema (en la jerarquía pero no en el jerarquismo), que acepta la muerte como algo inevitable, sin obsesionarse por evitarla o combatirla a ultranza, lo que le permite disfrutar de la vida en cada momento como un don, y que vive tomando de su entorno lo que éste puede darle sin degradarse (y sin recurrir a doparse con suplementos energéticos limitados y no renovables) es la única que puede dar estabilidad y auténtica felicidad al género humano.

Creo que nos engañan sobre lo que fue la Edad Media. En lugar de fijarnos en lo que se escribe sobre dicha época en los manuales históricos al uso, fijémonos en sus joyas arquitectónicas aún en pié, que todavía constituyen motivo de curiosidad y asombro (en cambio a nadie se le ocurriría visitar un moderno edificio de oficinas durante sus vacaciones). Transcribo un texto de Fulcanelli de su obra, “El Misterio de las Catedrales”: “Los constructores de la Edad Media habían heredado la fe y la modestia. Artífices anónimos de verdaderas obras maestras, edificaron para la Verdad, para la afirmación de su ideal, para la propagación y el ennoblecimiento de su Ciencia. Los del Renacimiento, preocupados sobre todo de su personalidad, celosos de su valor, edificaron para perpetuar sus nombres. La Edad Media debió su esplendor a la originalidad de sus creaciones; el Renacimiento debió su fama a la fidelidad servil de sus copias. Aquí, una idea; allá, una moda. De un lado, el genio; del otro, el talento. En la obra gótica, la hechura permanece sometida a la Idea; en la obra renacentista, la domina y la borra. Una habla al corazón, al cerebro, al alma: es el triunfo del espíritu; la otra se dirige a los sentidos: es la glorificación de la materia. Del siglo XII al XV, pobreza de medios, pero riqueza de expresión; a partir del XVI, belleza plástica, mediocridad de invención. Los maestros medievales supieron animar la piedra calcárea común; los artistas del Renacimiento dejaron el mármol inerte y frío”. Y si esto se dice relacionándola con el Renacimiento, que podríamos añadir de estos tiempos de creadores de Ipads y electrodomésticos.

www.foroxerbar.com

Hace falta algo más, un Principio de orden superior, también presente en la Edad Media que, sospecho, vivía la religiosidad como algo muy diferente al “pietismo”, o la “beatería” contemporáneos. Escribe Witkowski de la nave de Notre Dame de Estrasburgo: “el bajorrelieve de uno de los capiteles de las grandes columnas reproduce una procesión satírica en la que vemos un cerdito, portador de un acetre, seguido de asnos revestidos con hábitos sacerdotales y de monos provistos de diversos atributos de la religión, así como una zorra encerrada en una urna. Es la Procesión de la zorra o de la Fiesta del asno», celebraciones con un profundo sentido simbólico, hoy completamente incomprensible para los hombres de la modernidad, a causa de su educación estructural.

¿Qué "ciencias" se cultivaban entonces? La literatura, la poesía, la teología y, sobre todo, las siete artes liberales: la gramática, la dialéctica, la retórica, la aritmética, la geometría, la astronomía y la música. Incluso las que suenan más relacionadas con la matemática y al número, hacían referencia a la “calidad” de éste, y no con su “cantidad” (lo que llamaríamos la cifra), y desde luego no tenían el carácter mecánico de nuestros actuales estudios técnicos. Y que decir de la “astronomía” que no tenía absolutamente nada que ver con la ciencia moderna que lleva dicho nombre, y en cambio mucha más relación con la llamada “astrología”, que por otra parte era algo muy diferente de lo que encontramos en las páginas de contraportada de diarios y revistas, así como en los programas televisivos nocturnos de videntes y echadoras de cartas.

Saludos,

Calícrates

domingo, 14 de julio de 2013

¿Fin del euro?


es.123rf.com
Algunos de esos economistas que yo llamo “de diseño”, que escriben en páginas salmón nos hablan, de vez en cuando, de la posibilidad de la salida del euro, y la adopción de nuevo de divisas propias, por parte de ciertos países de la Unión.

Es evidente que, una vez más, no son sino la voz de su amo, probablemente algún banco de inversión que desea colocar sus productos averiados (fondos, acciones, cédulas hipotecarias,…) entre incautos con exceso de liquidez, que pueden temerse quitas y pérdida de valor de sus capitales si vuelve la antigua moneda local.

Queridos lectores, es absolutamente imposible que vuelva la peseta. ¿Por las dificultades que plantearían los préstamos con entidades extranjeras contratados en euros? ¿Porque se dispararía la inflación? ¿Por los problemas que existirían para la expedición de efectivo en cajeros automáticos? ¿Por la fijación del tipo de cambio?

No. Porque nadie nos vendería petróleo en papel pintado con la cara del cazador de elefantes que ostenta, en este momento, la Jefatura del Estado (ni con la de ningún otro que pueda sucederle). O bueno, tal vez sí, pero desde luego en menor cantidad y a precio de oro (devaluación brutal), lo que nos haría caer mucho más deprisa por la pendiente del precipicio de Séneca. Lo poco que ganaríamos en competitividad, esto es por exportaciones, lo perderíamos por vía de importaciones, pues hay un producto, el petróleo, que no podemos dejar de importar, por la sencilla razón de que no lo producimos, y es vital para mantener en pié nuestra economía (para comer, trasladarnos y elaborar otros productos).

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El diseño del euro pudo tener muchos defectos, pero es una divisa sólida y mucho más creíble que la que pudiera crear un país de segunda fila con graves problemas económicos estructurales. Pienso que lo que acabo de decir lo puede entender cualquiera, incluso los economistas con opinión autorizada en los diarios de información económica a los que antes he hecho referencia, razón por la que creo que, cuando dicen otra cosa, nos mienten a sabiendas.

Se pueden criticar muchas cosas del BCE, pero hay que reconocer que, dentro de los graves imponderables que ha encontrado a causa de la cada vez más notoria escasez de suministro energético, ha practicado una política monetaria muy congruente, que ha convertido al euro en una divisa de referencia, con ciertas garantías de estabilidad, lo que repercute favorablemente en nuestra factura energética con el exterior, que en otro caso hace tiempo que se habría vuelto impagable, con lo que la situación social sería aún más precaria de la que padecemos.

Conseguir ahora un euro, por la austeridad, es más difícil, porque también conseguir energía lo es. No hay más secreto. En realidad el dinero no es sino capacidad de disposición energética, y para que mantenga su valor, debemos cada vez ingresar menos, en consonancia con las decrecientes expectativas de producción petrolífera (base de la oferta energética).

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Observad que ni siquiera Izquierda Unida, aquí en España, ni Syriza en Grecia, hablan de abandonar el euro. Deben saber algo del problema de fondo y no quieren comprometerse a lo que nos puede hacer caer más de prisa hacia el abismo.

Otra cosa es cuanto tiempo podrá mantenerse la política económica expresada sin ocasionar un estallido social. Tened en cuenta que están haciendo encaje de bolillos. Tienen que conseguir que nos vayamos acostumbrando a un nivel de vida cada vez más exiguo (cociéndonos lentamente en la cacerola, como a la rana) sin prisa pero sin pausa, y teniendo en cuenta que futuras restricciones más serias de la producción de petróleo les pueden obligar a acelerar el proceso, con riesgo de que éste se les vaya de las manos.

Todo el mundo quiere que se le suban el sueldo, las pensiones, las rentas, sin darse cuenta de lo peligroso de todo ello en una sociedad sin recursos ni crecimiento. Tened en cuenta que el dinero es puramente electrónico, y les costaría muy poco meternos cien mil euros a cada uno en la cuenta corriente mañana mismo. Lo que ocurre es que, inmediatamente después, el kilo de tomates pasaría a costar diez euros, y entonces tal vez nos demos cuenta de que, como ya he indicado en algún post, no es el dinero la verdadera riqueza, sino su símbolo. La economía es la ciencia más simple que existe. O hay recursos, o no los hay. Y si no va a haberlos, es mejor que nos vayamos acostumbrando.

Saludos,

Calícrates