domingo, 1 de junio de 2014

Entrevista (I)



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Buenas tardes a todos, nos encontramos en el lujoso hall del hotel Ensenada Palace de Vancouver, donde nos recibe el doctor Walter Augusto de los Llanos, Catedrático de Estructura Económica y Control Social de la Universidad de Meadows Springs, en North Dakota,

- Saludos profesor de los Llanos.

- Saludos, saludos a todos los lectores de Era Post Crisis, encantado de estar con Vds.

- Vivimos tiempos muy complejos, económicamente hablando me refiero…

- Desde luego, y mucho más de lo que Vd. o sus lectores piensan, amigo Calícrates, podríamos decir que nos encontramos al filo de una gran transformación del paradigma económico, que traerá enormes convulsiones cuyo desenlace final no podemos siquiera sospechar, pues pienso que no lo conocen ni los que controlan las variables macroeconómicas fundamentales, que se hallan, como nosotros, un poco a la deriva y al albur de las circunstancias, aunque desde luego mejor informados. Realmente están acometiendo un programa económico fascinante que nunca se había puesto en marcha anteriormente, y claro, estos experimentos, o se hacen con gaseosa o nunca sabes cómo pueden acabar. Pero la realidad es que no tienen alternativa, pues las circunstancias son realmente excepcionales…

- Hemos llegado a los límites del sistema…

- Esos límites aparecieron, en realidad, en los años setenta, me refiero a la imposibilidad del crecimiento indefinido. Pero entonces apareció un hombre providencial, un genio de la economía y de las ciencias sociales, Milton Friedman, que ideó un complejo sistema que nos permitió dar un nuevo impulso a la economía, desde bases diferentes de las keynesianas, dependientes, como dije, del crecimiento permanente y, por tanto, absolutamente absurdas. Fue un cúmulo de soluciones realmente imaginativas, que nos han ayudado a vestir al muñeco durante treinta años más, e incluso a generar períodos de intenso crecimiento económico, sobre bases absolutamente ilusorias e insostenibles, sí, pero que nos han dejado soñar que éramos inmensamente ricos y que todavía lo seríamos más en el futuro. Que quiere que le diga. De ilusión también se vive. Y se trata de cerrar con decencia los balances al final de cada ejercicio fiscal. Ya se sabe. Detrás de mí el diluvio.

- Pero esto que me está Vd. diciendo es pan para hoy…

- Sí, claro, es totalmente demencial, pero que nos quiten lo bailado. Yo mismo tripliqué mis ingresos en un decenio, y he llegado a ganar más de 350.000 dólares al año, por los que he pagado, todo lo más, un cinco por ciento en impuestos, facturando a través de un tupido entramado de sociedades que siempre conduce a los mismos paraísos fiscales. Eso mientras me dedicaba a venderles a aquéllos imberbes adinerados un montón de falacias disfrazadas de teoría económica, que se tragaban como si fueran tocino de cielo... ¿Alguien da de comer perlas a los cerdos? No, claro. Igual no las quieren y se vuelven contra ti por matarlos de hambre. ¿Queréis inmundicias? Pues tomadlas. ¡Y algunos de aquellos alumnos se creerán algún día grandes economistas! ¿Alguien puede ser economista sin plantearse que es el dinero, quien y como lo crea, que es la riqueza, como se produce y distribuye? Pues no me lo preguntaron ni una sola vez. Eso sí, yields, ratios de liquidez, ciclos de desinversión, flujos de caja,… Todo eso son efectos, no causas. No había manera de hacérselo entender, y llegó un momento en que no me molesté más por ello, supongo que me transformé en un engranaje de un sistema obsoleto y peligroso.

- ¿Cuál es el elemento básico que ha permitido al mundo económico y empresarial llegar al punto en que nos encontramos? Puede tomarse su tiempo antes de contestar…

- No lo necesito. Nada hubiera sido posible sin contar con la sempiterna idiocia de las masas que nunca se han dado cuenta de que se estaban poniendo la soga al cuello y todavía jaleaban a quienes les montaban el patíbulo. Deberían darme pena, tal vez, pero gente capaz de creerse que se puede crecer y generar un sistema económico sostenible a base de deuda, esto es, de riqueza prestada del futuro, sin pararse a pensar cómo se está generando la riqueza presente y cuál debería ser su necesaria evolución, ya no es de mentecatos, el calificativo queda muy corto, es de tontos de capirote…

- Sr. de los Llanos, no todo el mundo es Catedrático en ciencias económicas, y mucha gente no tuvo elección, tomaron lo que les dieron, bastante tenían con capear el día a día…

- Peor me lo pone Vd., eso quiere decir que, además, fueron perezosos y negligentes. Dígame, ¿dejaron alguna vez de acudir en masa a votar a los políticos infames que abrevan en los albañales del sistema?

- ¿Cuál es el objetivo presente de los que dirigen la política económica global?

No hay una política económica global, qué más quisiéramos. Existen bloques económicos regionales, el más importante de los cuales se encuentra vinculado a la estructura tentacular del FMI…

- Claro, pero…

- Buscan retrasar al máximo el estallido de la hiperinflación… ¿Es esto lo que me pregunta?

- ¿Cómo?

- La inflación no es un efecto en sí, es más bien un síntoma. Indica que el sistema está quebrado, y que se mantiene artificialmente la creación de valor con meros fines contables y de provisión de pagos, sin que se produzca riqueza real que justifique los flujos de efectivo. Entonces la gente se da cuenta de que el dinero abunda, pero los bienes reales faltan, y comienza una espiral irreversible. Es cierto que ha habido procesos inflacionarios de carácter estrictamente monetario, por ejemplo el que se produjo en la República de Weimar, Alemania, antes de la segunda guerra mundial, que se indujo mediante una planificación deliberadamente deficiente de los pagos de las llamadas “reparaciones de guerra”, puesta en marcha por los servicios de inteligencia británicos con un objetivo muy concreto.

- ¿Puedo saber cuál?

- Poner a Adolfo Hitler en el poder.

- ¿Se da Vd. cuenta de lo que me está diciendo? Se supone que los ingleses fueron los principales enemigos de la persona citada, contra quien libraron una guerra sangrienta, y que llegó a bombardear su país…

- Amigo Calícrates, las cosas no pueden ser nunca fáciles, de lo contrario estarían al alcance de mi portero. El mundo es un teatro, y la propia naturaleza del drama exige en ocasiones el derramamiento de sangre, incluso de sangre amiga. Lo fundamental es que la trama se encuentre bajo tu control… Pero volvamos a la economía. La inflación, como decía, cuando no se genera de forma artificial para fines concretos, denota siempre un problema de falta de recursos. El sistema de producción y reparto de bienes y servicios no da más de sí. Es necesario, entonces, transformar las propias bases del esquema productivo. Pero las cosas requieren su tiempo. Además, el coste político, económico y social de tales cambios es enorme, y es necesario que los agentes económicos digamos “privilegiados” pongan a salvo sus fortunas. Al fin y al cabo son los que mejor nos pagan ¿no es verdad? Así que se ponen en marcha lo que yo llamo “programas de corto recorrido”.

- Las Quantitative Easing, o los planes de liquidez de emergencia del BCE…

- Por ejemplo.

- ¿Por qué tan ingente emisión de dinero no genera inflación, al menos de momento?

- Porque no se trata de dinero real. Bueno, la verdad es que el dinero moderno nunca ha sido muy real. Es evidente que el numerario ya no es lo que era en los tiempos antiguos, cuando estaba materializado en materiales inútiles pero valiosos, y por lo tanto demandados en sí mismos. ¿Cree Vd. que alguien demandaría un billete hortera de éstos de cinco euros si no fuera dinero? Ni para empapelar una perrera. De todas formas, aun siendo de baja calidad, el dinero seguía siendo dinero. Su vocación era circular, pero no por el solo hecho de pasar de mano en mano, sino para facilitar el tráfico de bienes y servicios reales. El que se crea ahora tiene otras finalidades mucho más oscuras. Se trata simplemente de tapar agujeros en el propio esquema piramidal de la deuda perpetua. El dinero circula, claro, pero solo en la parte alta del sistema, a fin de facilitar el pago de las enormes deudas de estados y corporaciones insolventes.

- Sigue Vd. sin contestar a mi pregunta.

- Se llama esterilización monetaria. Se emiten digitalmente las cantidades que precisa el sistema para seguir funcionando, pero se obliga a los bancos receptores a depositar en el regulador la mayor parte de las cantidades recibidas, a ciertos tipos prefijados. Solo una parte mínima de la liquidez aportada puede ser utilizada libremente por los tenedores, que la emplean en alimentar las distintas burbujas en ciernes: bonos, bolsa, commodities,… lo que sea. En realidad la masa monetaria disponible disminuye, porque no hay crédito para la economía real, y la demanda agregada flaquea. Precisamente lo que buscan…

- ¿Esto basta para mantener a raya la inflación?

Hace falta una cosa más...

- ¿Cuál?

Darle todo el dinero a los ricos. Pero no se preocupe, ya están en ello.

Continúa…

N. de a.: por supuesto que el profesor de los Llanos es un personaje completamente imaginario, pero conviene analizar lo que dice, porque tal vez no lo sea tanto. Nos acompañará en varios posts de carácter netamente económico…

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