miércoles, 9 de julio de 2014

Lecciones de estrategia



transformarc.com

Hace unos días se publicó un manifiesto absolutamente estremecedor, firmado por personas de acreditada independencia y prestigio (político, profesional y personal), impecable, lleno de ponderación y buen criterio que, como era de esperar, fue inmediatamente etiquetado por los desinformadores habituales como “ecologismo” (pese a que el texto hablaba de algo muy diferente) y finalmente reciclado por el sistema, como un buen café después de una opípara comida y un sonoro eructo. Por el tono, la forma de construirse las frases y determinado vocabulario (ventana de oportunidad) adivino quien lo ha escrito, o al menos dirigido su elaboración.

Lo diré una vez más. Las buenas intenciones no son suficientes. De hecho dicen que el infierno está empedrado con ellas.

Tener razón tampoco es garantía de triunfo, preguntadle a los que siguen enterrados en cunetas.

Para cambiar las cosas hay que tener… mala baba.

Ese golpista, convicto y confeso del delito de rebelión militar, desencadenador de una sangrienta guerra fratricida, cuando en Españistan no había ningún gobierno comunista que motivara el desbarre (que más hubiésemos querido), llamado Emilio Mola lo decía muy claro. Hay que actuar con extrema rapidez y rotundidad a fin de apabullar al enemigo. Se nota que era un buen militar. Lo que pasa es que la receta también se la aplicaron a él.

La Inteligencia requiere:

- captar información, lo que sólo supone el 30% de la tarea operativa.

- provocar al enemigo para que ataque en el momento más desfavorable para sus intereses (caso de los argentinos en Malvinas).

- infiltrar la estructura de mando del enemigo.

¿Estamos actuando así? ¿Sabemos lo que traman los elitistas financieros y cuál será su próximo paso? ¿Intoxicamos sus fuentes y captamos a sus agentes encubiertos para que faciliten información falsa que les haga cometer errores de bulto? ¿Hemos infiltrado el consejo de administración de las eléctricas y de las más grandes empresas del Ibex 35? No, no lo hemos hecho, pues carecemos de medios y unidad de acción (somos fácilmente divisibles y manipulables), y los objetivos vistos requieren una cierta disciplina, especialmente el último, ya que con el dinero que manejan los susodichos enseguida comprarían a nuestro agente (contrainteligencia) que pasaría a ser un peligrosísimo agente doble.

Nuestro camino debe ser otro, y basarse en las inevitables consecuencias de la insostenibilidad del sistema, que ya son visibles y pronto lo serán aún más. Nuestra fuerza es el número y la capacidad de destrucción. Cuando se entienda que son mucho más necesarios los creadores de opinión y estrategas sociales que los geólogos, habremos entrado en el buen camino. Tomen nota señores de Podemos

No debe de ninguna manera echarse en saco roto el ponerse bajo la tutela y financiación de una potencia extranjera, como hizo la República Española cuando ya era demasiado tarde. Por ejemplo, como en el caso citado, la Gran Madre Continental Rusa. La cadena RT, y especialmente alguno de sus más eficaces “comunicadores” (Estulín), es de las pocas que hace a nuestros oligarcas auténtica pupa, y con ganas. Aunque claro, habrá que aceptar algunos objetivos de nuestros protectores, porque es sabido que es de bien nacidos ser agradecidos, y porque no se pueden hacer tortillas sin romper huevos. También China, alejada de los círculos de poder anglonorteamericanos (más anglo que americanos) que nos pastorean. Rusia y China son países soberanos, mientras el resto son marionetas. Y si me decís que no son “democráticos” os diré que más vale así para que no te infiltren los ofidios del gran capital. Recordemos que no es, en ningún lugar, un hombre un voto, sino un dólar un voto.

Otra posibilidad es Venezuela, aunque su potencia de fuego es menor. No entiendo por qué hay que avergonzarse de recibir ayuda financiera de este país cuando los rectores del sistema la reciben de lugares mucho más siniestros (la órbita de Banco Mundial, el FMI y el Banco de Pagos Internacionales, instituciones que han hambreado a medio planeta). Si a Felipe González le llena de orgullo ser de la casta, puede que a mí me lo produzca ser bolivariano. Al menos estos utilizan la riqueza petrolera del país en dar de comer a los venezolanos. Está por ver lo que haría Leopoldo López. No hay que tener miedo a politizarse porque el enemigo es político y feroz. Pero cuidado. Sin cadenas. No existen ideologías permanentes, sino intereses permanentes.

Cambiar de bando sin remordimiento, cuando proceda. Crear dos tipos de redes, unas que golpeen con la izquierda (desestabilizando el sistema) y otras con la derecha, propugnando soluciones prácticas y creando instituciones nuevas que minen las estructuras capitalistas depredadoras basadas en el crecimiento financista sin límites. Analizar permanentemente la táctica a corto y a largo del enemigo. Establecer consignas, y cambiarlas cuando proceda. Elegir a los directores adecuados dándoles herramientas para operar desde sus invisibles bases y redes. Reclutar operarios eficaces…

Como veis es muy complejo. Hay que contar con profesionales con experiencia, sociólogos, psicólogos de masas, juristas, periodistas de investigación, historiadores, politólogos,… Vamos con todo lo que el sistema cientifista desprecia, por la sencilla razón de que están bien pagados, les sobra el trabajo (de momento), y no se toman la molestia de entender aquello que les supera. Sin embargo mirad como el contrincante mima a sus estrategas sociales. No tenéis más que ver el sueldo de Arriola. Y éste es uno entre muchos, a los mejores no los conocéis (el citado es de los más previsibles). Y qué queréis que os diga, los buenos en tales materias, los fontaneros hábiles, no abundamos. Y siempre he dicho que puede que mis servicios estén disponibles...

Otra cosa más: nada de manifiestos voluntaristas. Son totalmente inútiles fuera de las estrategias antes indicadas. No vais a convencer a nadie hablando de la TRE. Aunque haya quien lo entienda desconectará inmediatamente al ver que se trata de un concepto técnico teórico. Hay que ir al bajo vientre, recurrir a silogismos primarios, incluso a veces engañar (¿no existe en el campo confesional la mentira piadosa?), a fin de provocar reacciones emocionales en la buena dirección.

Y recordad que “toda batalla es ganada antes de ser librada”, Sun Tzu. No vayamos otra vez al matadero, actuemos con sentido común, aunque nos llamen cínicos y oportunistas. En esta ocasión está en nuestra mano.

Saludos,

Calícrates

1 comentario:

  1. En mi opinión la mejor estrategia es el enfoque de una lucha contra el enemigo común. El resto nos lleva hacia el escenario del último que quede en pie. No hay que subestimar la inteligencia del enemigo, pero tampoco conviene sobreestimarla.
    El número de los excluidos socialmente no para de crecer, como el número de devotos que se encomiendan a Santa Guillotina, la indignación va siendo sustituida por la desesperación y la conciencia de que los privilegiados están dispuestos a cualquier sacrificio... ¡en carne ajena! va terminando con la ingenuidad que nos queda. Estamos asistiendo a un cuadro de descomposición social y dudo mucho que algún tipo de victoria corone ninguna lucha al uso. Aunque evidentemente hay muchos grados de derrota y esto no ha hecho mas que empezar. Poder y energía son en cierto modo conceptos similares, el concepto de entropía también es aplicable a la corrupción de la información, pero pocas estrategias consiguen engañar a un estomago vacío.
    Un saludo

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