domingo, 5 de octubre de 2014

El topo



Fuente: actualidades.es

Alguien dijo, he olvidado la referencia, que nuestro ya ex Ministro de Justicia tenía cejas de topo. La cosa tiene su miga, y además, no sé por qué, me ha recordado a un personaje de Hergé, de uno de sus primeros libros de aventuras, donde el jefe de una tribu india que quiere pasar a Tintín por el Tomahawk lleva el significativo nombre de “Topo de mirada penetrante”.

Es cierto que en los tiempos que vivimos lo que importa no son las personas, que necesariamente pasan, sino el curso de los acontecimientos. Y que uno de los síntomas más evidentes del crujido decrecentista que resuena acuciante en nuestros oídos es que el ritmo de paso de dichas personas, en realidad títeres de los que verdaderamente mandan, será cada vez más rápido. A pesar de lo cual, hay acontecimientos, y el que narro es uno de ellos, que tienen, por sí solos, una cierto simbolismo.

Sí, amables lectores, estimados todos, el Topo de mirada penetrante ha caído. En realidad lo han tirado. Un amigo mío que lo conoció hace muchos años en Madrid, me decía que tenía un aire así como de fraile o curilla, de hombre de iglesia. Y como ya sabemos que aquí en Españistán la Iglesia tiene mucha fuerza, pues se lo han tenido que ir tragando, pero creo que no concitaba demasiadas simpatías en ninguna parte, como tampoco lo hacía el mítico Atila que, como él, dejaba su huella por dondequiera que pasaba, concretamente una huella mustia donde no volvía a crecer la hierba.

Sin embargo hay que reconocer que, dentro de su habitual verbo acerado a veces decía más que otros, tal vez más de lo que quería decir. Tengo en la nariz que el protagonista del post de hoy tenía información de primera mano sobre las verdaderas razones de esta crisis que no acaba. Me quedó grabada una frase suya, como motivo del chubasco fuerte de los recortes, cuando dijo que “gobernar, a veces, es repartir dolor”. Y claro, eso a él es lo que mejor le sale.

Me da la impresión, son cosas mías, que desde el principio no pudieron prescindir de este probo funcionario, pero siempre buscaron la piedra filosofal de cómo quitárselo de encima. Y, claro, la encontraron: darle una patata caliente detrás de la otra a ver si se chamuscaba bien churruscadito, y verificado, en un momento dado, como al coyote del correcaminos, quitarle el suelo debajo de los pies, de forma que sólo le ha quedado un quilométrico precipicio donde precipitarse, con la bien conocida nube remota que anuncia la llegada al inexorable punto de destino.

Pero es que además Gallardón es listo. Se huele que el año entrante, para más señas 2015, viene algo gordo, y prefiere quitarse de en medio antes de que lo haga el tsunami que ya retumba, el que no podrá resistir ni este gobierno ni ningún otro.  Así que se ha ido. Pero no os inquietéis por él. Ha emigrado a lo que su "amiga" Esperanza Aguirre conoce como una mamandurria, y debe saber mucho esta señora del particular porque la creación del Consejo Consultivo de la Comunidad de Madrid, organismo utilísimo y de gran productividad que cuesta un pico a los madrileños, se aprobó durante su mandato. Allí el Topo de mirada penetrante esperará tiempos mejores. Al fin y al cabo ya ha sido ministro que es lo que mola.

¿Cuál será el futuro de nuestro incomparable Ruiz – Gallardón? Tened por seguro que eso de su retirada es un bulo para despistar rinocerontes. Él es un es un depredador de la política, un animal político (zoon politikon), en sentido aristotélico claro, no quiero que me ponga una querella, y dondequiera que caiga siempre actuara como tal, como un animal paciente y laborioso dispuesto a comerse el mundo por sus ambiciones, como un animal, por lo demás, bastante común, sosegado y juguetón, concretamente, ya lo he dicho, como un topo.

Saludos,

Calícrates

1 comentario:

  1. Tanta paz lleve como descanso deja. Aunque es un retiro que nos sale bastante caro a la ciudadanía.
    Un saludo

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