sábado, 30 de agosto de 2014

Novedades



Fuente: osltd.net

Como era previsible el acoso ha comenzado. Novedades legislativas en ciernes buscan cercenar el derecho a la información en red, el que nos mantiene debidamente al tanto de lo que verdaderamente ocurre, para desesperación de los medios corporativos controlados, que cada vez tienen menos audiencia, y por tanto capacidad de desinformar.

Lo curioso del asunto es la vía utilizada en esta ocasión para empezar a acorralar a quienes difundimos las verdaderas causas de esta crisis que por sus propios fundamentales no puede tener fin. 

Como jurista, y para más señas penalista, esto es, especializado en derecho criminal, esperaba la utilización de tales vías para amedrentarnos. Sin embargo ahora entiendo que el uso masivo, al menos exclusiva, de la vía penal no era conveniente. Los principios de legalidad, intervención mínima e interdicción de la interpretación extensiva que informan dicha disciplina jurídica, en consideración a su carácter punitivo y constrictor de derechos fundamentales, hacían que el armamento legislativo a emplear fuera extremadamente pesado, algo así como un tanque rígido y patoso, fácilmente fulminable por una granada de fusil, poco ágil y conveniente para enfrentar a un enemigo con enorme capacidad de maniobra, que aparece y desaparece en los pliegues montañosos de la red global y nunca sabes dónde te va a asestar la siguiente colleja. Es por ello que se ha utilizado la vía civil, esto es, se ha decidido apuntar a los bolsillos y patrimonios de los guerrilleros, mediante la utilización, una vez más torticera y absurda, de la denominada “propiedad intelectual”, que permite una mayor flexibilidad en la lucha en campo abierto, mediante la interpretación sesgada y la utilización arbitraria de la persecución patrimonial, sin ninguna intención de proteger a los autores o creadores, sino simplemente para silenciar objetivos muy concretos que, se admiten apuestas, serán los más exitosos, díscolos y peligrosos para el sistema.

La reforma legislativa en cuestión demuestra, en primer lugar, el grado de desesperación que existe en las cocinas del establishment, por una situación de crisis que no acaba de superarse y por el temor de que sus verdaderas causas lleguen a ser de dominio público. En segundo término nos indica algo que hace mucho tiempo que sé, pero que me da la impresión, a través de la lectura de los numerosos blogs que consulto a diario, que hay quienes, desde cierta bonhomía, por no decir ingenuidad, no tienen nada claro: el enemigo no es tonto en absoluto y dispone todavía de numerosa munición en la recámara, la suficiente para mantenernos discutiendo si lo que se acerca son galgos o podencos al menos hasta que la escasez de combustibles líquidos sea absolutamente inocultable (¿diez años?), e incluso después, a través de instrumentos más radicales (guerras, revoluciones, promoción de gobiernos autocráticos,…).

Dicho lo cual añadiré que el mastín que se han sacado de la manga tiene también poco recorrido. Si el derecho penal es fácilmente soslayable, al menos mientras se mantengan los mimbres básicos de un estado de derecho, la persecución civil patrimonial no lo es menos, para quien tenga conocimientos y medios a su alcance: personas interpuestas de notoria insolvencia, sociedades puramente instrumentales, traslado de equipos operativos al extranjero,… en fin lo habitual en estos casos.

En mi caso el problema es menor, en primer lugar por la escasa difusión del blog. En segundo término por mi anonimato, fácilmente neutralizable, es cierto, pero a través de mecanismos caros y complicados, que no tiene sentido utilizar por razones de simple utilidad marginal (lo de las moscas a cañonazos, vamos). También porque mis enlaces a prensa corporativa nacional son mínimos, fácilmente removibles, y casi siempre dirigidos a poner en evidencia las maniobras del mismo individuo, que me pone muy nervioso porque noto que tiene información pormenorizada de lo que está ocurriendo, se le ve el cartón, pero no se limita a callar, sino que lanza sofisticados globos sonda, muy sutilmente dirigidos a cierto público con pretensiones económico - intelectuales, que podría llegar a despertar con la información adecuada, por lo que considero que se trata de un instrumento artero y consciente al servicio de intereses fáciles de adivinar. Hay otros, incluso en su mismo medio, igualmente peligrosos, pero él es con mucho el más dañino.

A pesar de lo cual, y a la vista del texto legislativo una vez entre en vigor, presumiblemente a principios del año 2015, procederé a eliminar todo tipo de enlaces que no sean a páginas extranjeras o al propio blog (incluso haría desaparecer las dirigidas a blogs amigos, por si acaso) y según resulte de la literalidad el texto legal que definitivamente se apruebe también las citas en ciertos casos.

Quien ha subido muchas veces a un estrado sabe que los problemas judiciales, aún exitosos, son una gran fuente de preocupación, especialmente, pero no solo, para los que no están habituados a estos lances, y tienen que pagar por su defensa o representación. Es conocida la maldición gitana: “pleitos tengas y los ganes”. Es con esto con lo que pretenden jugar, a fin de amedrentar incluso a quienes litigaríamos gratis, pero no tenemos ganas de vernos envueltos, al menos sin un provecho tangible a corto plazo, en absurdos procesos judiciales de resultado siempre incierto en todas las instancias con competencia funcional, y especialmente, aunque pueda parecer paradójico, en las más elevadas de la jerarquía judicial. Y os lo dicen muchos años de profesión jurídica…

Saludos,

Calícrates

miércoles, 6 de agosto de 2014

El nuevo dinero



www.taringa.net

Max Keiser y Stacy Herbert dirigen un muy exitoso y ameno programa económico en RT, donde dan para el pelo a nuestros elitistas occidentales.

Distinguen entre el dinero listo y el dinero tonto, que opera con poca o ninguna información. Concluyen que uno y otro siguen tienen direcciones opuestas. El dinero listo deshace posiciones, a la vista del más que oscuro panorama económico que muestran los fundamentales reales, que no los de pega. El dinero tonto cree, a pies juntillas, el discurso de la recuperación y piensa que el mercado está barato.

Max y Stacy hablan desde la City londinense, un lugar muy apropiado, el corazón financiero de occidente. Allí se crea mucho circulante, más del que podéis imaginar. El dinero listo, el tonto y el mediopensionista. Pero añaden que hay otra forma de clasificar el dinero, relacionada también con la capacidad económica de sus detentadores. El que circula por abajo, y el que lo hace por arriba.

Una cosa dijeron que me impactó. El dinero que se crea actualmente no es el dinero de siempre, el de toda la vida. Es totalmente cierto. El dinero antes servía como medio de intercambio, medida y depósito de valor. El actual es una herramienta de racionamiento que tiene básicamente la función de limitar a amplias capas de la población el acceso a unos recursos cuya disponibilidad empieza a caer en picado. Así los que lo utilizarían para adquirir bienes y servicios acumulando demanda agregada, no lo tienen, y los que lo tienen, que son pocos y tienen limitada, por su propio número y definición, la capacidad de consumir bienes básicos, pues lo destinan a productos especulativos, a dar vueltas por los circuitos financieros de la usura para que no llegue a la economía real.

De esta manera existirían dos tipos de dinero: el destinado a comprar patatas, cada vez más difícil de obtener, y el financiero depredador, que pulula en el hiperespacio informático en busca de crecientes rendimientos.

Ambos son irreales. El primero por su escasez, y el segundo por su inanidad. El dinero ya no sirve como instrumento de intercambio, porque el que circula por abajo tiene tan poca entidad que apenas supone un hilo de liquidez para el consumo del día a día, y el que lo hace por arriba es tan solo una fantasía para cuadrar balances. Así quien tuviera flujos de liquidez para  comprarse un piso no puede hacerlo, porque no hay crédito. En cambio quien tiene dinero para permitirse adquirir cualquier capricho a la venta prefiere, a la vista de la atonía de la economía, dedicarlo a la ruleta del casino financiero,  y renuncia a inversiones realmente productivas, que por otra parte cada vez serán más escasas. El dinero actual tampoco es utilizable como medida o depósito de valor, puesto que no está nada claro lo que vale en realidad, y mucho menos aun lo que valdrá en un futuro próximo.

Sin embargo el dinero a día de hoy sí que es útil, siempre lo ha sido, para hacer la guerra económica o comercial. Por ejemplo para disparar a Rusia un misil de 37.000 millones a pagar a los especuladores de Yukos, o para poner contra las cuerdas a Argentina por sus veleidades con los BRICS, a través de unos misteriosos “fondos buitre”. Sí, lo que más abunda hoy en día en nuestros mercados de capital son los carroñeros.

A partir de ahora, cuando toquéis el dinero, sabed que a pesar de su formato y su textura tenéis entre manos un producto muy diferente al de antaño. Digamos mucho más etéreo, vacuo y frágil, mucho más artero. Pero la fiesta debe continuar, al menos mientras sea posible, por lo que procede seguir apretando la tecla, creando más y más dinero para tapar los agujeros de unas finanzas globalizadas totalmente divorciadas de la realidad económica y social.

Es el paradigma de los monetaristas, la falsa economía de Milton Friedman. Si dirigís la liquidez a los que lo van a dedicar a fruslerías podréis mantener la pirámide social (cada vez más ancha por abajo) en una sociedad abocada a decrecer por falta de recursos, siempre y cuando os apliquéis amañando los gráficos. De momento funciona. El problema es que el esquema visto está diseñado para una situación de decrecimiento moderado, pero que muy moderado. Cuando apriete la cuesta abajo, cuando se rompan los diques, cuando el falso dinero del circuito superior comience a anegar la agonizante economía del inferior, no valdrá ni este sistema, ni probablemente ningún otro. Pero entretanto Londres sigue creando dinero, cada vez más endeble, cada vez más inestable, cada vez más deleznable… Hagan juego.

Saludos,

Calícrates

martes, 5 de agosto de 2014

Pensar en curva


www.fondobook.com

Oigo a algún que otro “enterado”, con ganas de hacerse el interesante, que la averiguación de la fortuna de los Pujol en el extranjero es “una operación de inteligencia”. Me da la risa. Lo dicen quienes no ven una ni aunque les salga del retrete mordiéndoles el lugar donde la espalda pierde su casto nombre. Sin duda tal operación existió, por lo demás facilona y rutinaria, concretamente cuando Felipe González no tuvo arrestos para meterlo en la cárcel por lo de Banca Catalana (los fiscales, siento decíroslo, con la ley, al menos la española, en la mano son de todo menos independientes, por definición y estructura orgánica). Ahora hay otra cosa: una voluntad política de filtrar lo que hace mucho tiempo que era público y notorio (al menos aquí en Cataluña), por lo demás patosa, como todas las que salen de la factoría Rajoy-Arriola, pues a estas alturas de la película hasta el tonto del pueblo sabe por qué sale todo esto precisamente ahora.

En realidad la familia Pujol forma parte de una operación de inteligencia por definición, y desde sus orígenes. El régimen franquista con voluntad torticera de apertura “democrática” (para seguir viviendo a vuestra costa) tenía dos problemas: Cataluña y la ocultación de las bestialidades alevosas que cometieron en los años treinta (bendecidas, no lo olvidemos nunca, por la Iglesia) debidamente edulcoradas bajo el cuento de hadas de la “cruzada”.

Pues bien para lo primero tenían a Pujol y compañía. Para lo segundo recibieron la bendición “sorpresa” de ETA, que les permitió poner una pantalla de “violencia izquierdista” para taparse las vergüenzas antes indicadas. Como soy de buscarle al gato más pies de lo normal (lo más adecuado para acertar) pues hace tiempo que me dio por sospechar que el surgimiento de la susodicha banda terrorista, que tan bien vino en los cambiadores de chaqueta de la transición, puede que no fuera del todo una coincidencia. Recordad siempre que en el mundo de la inteligencia lo inverosímil es siempre lo más razonable para mimetizar adecuadamente los operativos en ejecución. Y por si alguien me dice que conoció personas concienciadas de la necesidad de la lucha armada, os diré que los agentes inconscientes son siempre los que dan mejores resultados. No todo es perfectamente manejable en la sombra, y desde luego pudo haber facciones o individuos que escaparan de control. Lo importante es observar quien inspira y favorece el nacimiento de determinados movimientos sociales, y quien se beneficia a largo plazo de su acción.

Otro argumento importante que abona mi teoría, y que ha sido incluso objeto de análisis público, son las dudas que se suscitan acerca de que la organización indicada tuviera, en su momento, la infraestructura adecuada para perpetrar un atentado tan complejo como el que costó la vida a Luis Carrero, personaje que empezaba a resultar molesto en ciertos estamentos del régimen. Pero el indicio más revelador en relación a la hipótesis que planteo es la utilización permanente, hasta la náusea y desde luego mucho más allá de lo justo y razonable, que hacen algunos dirigentes del PP de ETA, incluso ahora que lleva tres años prácticamente desaparecida en combate.

Todo lo dicho, tenga razón o no en mis sospechas, no obsta para enjuiciar duramente los actos criminales realizados, y apoyar el resarcimiento material y moral de las víctimas, aunque debo decir que me gustaría observar esta misma empatía respecto de miles de represaliados por los escuadrones de la muerte franquistas que todavía se pudren en cunetas, o fueron trasladados a Cuelgamuros sin el consentimiento de sus familias para tapar las meritadas atrocidades (¿recordáis lo que os dije que preocupaba al Franquito?).

En la misma línea, la familia Pujol (y Convergencia como partido) tal vez nunca fueron sino una gentileza de los servicios de inteligencia del franquismo. Agotados los beneficios de la operación se debe proceder a su demolición controlada con barrenos. Nada nuevo en el mundo de la construcción. Pero, como digo, muy inconveniente. A tenor de lo visto resulta que puede que no sólo nos robaran desde Madrid directamente, también es posible que lo hicieran (presuntamente) los agentes del Estado infiltrados entre nosotros, incluso con mando en plaza (hubo quien les votó hasta con los antebrazos creyéndose más catalán que nadie, ¡qué vergüenza!). Conviene estar muy atento, porque a veces al enemigo lo tienes encima del cogote.

La verdad produce una luz tan diáfana que obnubila a los que llevan demasiado tiempo a oscuras. Muchos se escandalizan, por ejemplo, cuando afirmo que Napoleón Bonaparte fue toda su vida un agente inglés. La primera reacción no puede ser sino de incredulidad y rechazo. Hemos sido entrenados para pensar linealmente, y nos han vendido otro discurso. Sin embargo las cosas no pueden ser más que como son, y hay que decir que fueron muy bien concebidas, pues cumplieron con los objetivos que en su día les fueron asignados (la destrucción de Francia como potencia hegemónica y el desangramiento de toda Europa, salvo la pérfida Albión, en luchas fratricidas). Solo un dato. Fijaos como la diplomacia vencedora de las guerras napoleónicas, básicamente la rusa y la austriaca (Metternich), sabedoras de donde se encontraban las factorías que diseñaron al “ogro corso”, lo que buscaron no fue aislar a Francia sino a Inglaterra, que reaccionó utilizando a sus sempiternos agentes en Cádiz (Gibraltar) para promover una revolución liberal en España (el punto más débil) que debió ser aplastada por la Santa Alianza (los Cien Mil hijos de San Luis). Esto pretende ser sólo un atisbo de realidad, una rendija que deja ver algo de luz. Puede ser útil a algunos. Quien coge el hilo de una sola trama detecta inmediatamente todas los demás. Y quien ha visto la trampa en el juego no está obligado a continuar jugando, aunque tampoco es ético que estropee la partida a los demás jugadores convencidos, que no tienen capacidad para discernir (silencio).

Para entender la realidad hay que pensar en curva. El pensamiento lineal no vale. Lo dicho es especialmente cierto en los tiempos que nos tocará vivir, pues el agotamiento de los recursos globales nos aboca a una dictadura “democrática” donde muy pocos tendrán el privilegio de permanecer despiertos. Sólo espero que a partir de ahora cuando os pongáis delante de un telediario o abráis prensa corporativa (ejercicio de alto riesgo que no recomiendo) seáis conscientes de las contraindicaciones, y también de que cualquier cosa de la que os intenten convencer, necesariamente tiene que ser una media verdad, o directamente (Pujol, salvador de Cataluña) una mentira.

Saludos,

Calícrates