domingo, 8 de febrero de 2015

¿Que nadie está al timón?

Fuente: fabian.balearweb.net
Entre los que nos dedicamos a disertar sobre los problemas derivados de la declinación energética, verdadera causa de la crisis que padecemos desde hace muchos años y que no se acaba porque no se puede acabar, existe un axioma un tanto extraño, que no resiste el más mínimo análisis. Se trata del mantra que reza “no hay nadie al frente”, “la cabeza del tren es una cabina vacía” o “el control es una ilusión”.

Si por todo ello nos referimos a que los poderes públicos no explican, al menos oficialmente, lo que ocurre, que envían balones fuera y que no toman las medidas necesarias para implementar una solución colectiva al terrible problema de la escasez de recursos, especialmente energéticos (el pico de todos los líquidos del petróleo, esto es, del de verdad y toda la pacotilla adyacente, será probablemente este año 2015, aunque el de la energía neta ya pasó), es posible que sea defendible, hasta cierto punto, el enunciado objeto de análisis. Pero esto era perfectamente previsible, por la sencilla razón, y esto es fuerte decirlo, de que vosotros, pueblo llano, no sois los actores principales del drama, y sois perfectamente ninguneables y prescindibles. Y además porque el problema en sí mismo es irresoluble, al menos mientras se mantenga una estructura social basada en las finanzas, la tecnología y el gigantismo que nunca debió llegar a existir.

Pero la realidad es que sí se están tomando medidas, y muy efectivas e imaginativas, para que el sistema capitalista corrupto continúe su marcha a pesar de los pesares, a pesar, en concreto, de que su pieza maestra, el crecimiento indefinido, sea ya un imposible. Las medidas son muchas, y se encuentran basadas en los tres pilares de la doctrina neoliberal: utilizar el shock (fortuito o provocado) para manipular el discurso público, cebar a los ricos con los excedentes de liquidez del casino global y especialmente extender el estigma de la exclusión social. Y están surtiendo efecto, ya lo creo: pauperización de capas cada vez más amplias de población, jibarización de salarios, mantenimiento del consumo mínimo a base de productos importados de países con mano de obra esclava, privatización de servicios esenciales para poder luego elevar su precio y continuar excluyendo consumidores del producto final, implementación de guerras constantes en países ricos en materias primas y/o estratégicos, exacerbación (por decirlo suave) de cierto tipo de “terrorismo” que conviene, y mucho, a los que manejan la agenda global,…

En relación a este último tema, y por si alguien tiene el valor de investigar o pensar, o ambas cosas al mismo tiempo, os sugiero que empecéis por la misteriosa muerte de un ciudadano americano en Arabia Saudita ocurrida recientemente. Chris Cramer falleció en la ciudad de Tabuk a mediados de enero, aunque el suceso no se divulgó hasta nada menos que dos semanas después. Según la policía saudí se lanzó al vacío desde la tercera planta de un hotel, lo que no concuerda con los datos con que cuenta su familia, que estima que fue asesinado. Pero lo importante es que Cramer trabajaba desde hacía doce años para una compañía americana del grupo israelí Elbit Systems, empresa dedicada a la fabricación de armas sofisticadas y tecnología militar. Por supuesto que no habéis oído nada de esto en vuestro teledelirio favorito, pero es que ni siquiera han oído gran cosa en los de los países implicados, ni en Arabia Saudí, claro, ni tampoco en Israel, donde la censura militar ha funcionado a todo vapor. Tan solo los medios americanos han mencionado el tema con cierta extensión, no tenían otra, pero evitando toda profundización inconveniente, y el secretismo que rodea al asunto ha hecho que se transforme en pasto de todo tipo de especulaciones. Algunas son del todo evidentes, como es la relación comercial y militar existente entre Israel y Arabia Saudí y otras monarquías del Golfo Pérsico. Pero puede que haya algo más.

Cramer, según fuentes fidedignas, se encontraba en Arabia Saudita para resolver una incidencia surgida en relación a una partida de misiles TOW que su compañía había suministrado a una empresa privada saudí que lleva el ostentoso nombre de Global Defense Systems. Hasta aquí todo perfecto, hasta que te pones a meditar sobre porqué una subsidiaria americana de una empresa israelí ha podido vender tan sofisticado material militar a una empresa privada Saudí y no al ejército del país. ¿Para qué necesita misiles una mercantil privada? Evidentemente para revenderlos, o porque actúa en la operación como mero testaferro.

Aquí siempre aparecen los conspiranoicos que empiezan a elucubrar con que el armamento en cuestión podía tener como destino a los rebeldes sirios, para ser suministrado a través de Turquía o Jordania. Y claro, por este camino, hasta te empiezas a plantear de donde procede el sofisticado arsenal que exhibe nuestra bestia negra más de moda, el Estado Islámico, que pese a sus soflamas yihadistas y su dedicación full time a masacrar todo que cae en sus manos, no tiene entre sus planes inmediatos acosar al Estado de Israel, pese a que lo tiene bien cerquita. Deben pensar que el ciudadano medio no es más tonto porque no entrena.

Estimados todos, sí que hay alguien al frente, pero no para salvaguardar vuestros intereses sino los de una oligarquía corrupta planetaria que ve en peligro su posición de privilegio y control a causa de la ya visible inviabilidad energética del sistema, que a su vez presiona sobre la sostenibilidad estructural, material e incluso humana, social y alimentaria de la sociedad industrial.

Y una de las fórmulas magistrales para evitar que el problema de la declinación de los recursos sea evidente, con el consiguiente derrumbe del entramado financiero, bursátil, comercial y de pagos, y la desvalorización contundente del dinero deuda generado fuera de control y que no se corresponde desde hace décadas con los bienes y recursos con los que contamos, es generar cada vez más exclusión social, a fin de que la apatía del consumo reduzca la presión sobre las disponibilidades materiales y energéticas en declive.

Esto tiene un límite, al menos en el primer mundo, que son las clases medias. Ya están bastante pauperizadas, pero cuando la situación se profundice, y se profundizará, su inevitable alianza con las capas menos favorecidas de la sociedad será explosiva y amenazará con tumbar el entramado sistémico. Para entonces, estoy seguro, hay previstas medidas de otra naturaleza, digamos más “contundentes”, y también distracciones televisivas más “fuertes”, además de un control social cada vez más asfixiante, cuyos primeros eslabones ya se han puesto en marcha a través de la legislación mordaza que se viene implementando con diversas excusas, cada vez más peregrinas (la propiedad intelectual, la yihad,..) y que culminará con el abierto acoso a la blogosfera y redes sociales, por esencia incontrolables, lo que irá motivando el cierre de diversos blogs en los que todavía se puede encontrar información veraz. Como ya he dicho que no tengo vocación de héroe uno de los primeros que en tal supuesto desaparecerá, por mi voluntad, será éste, pero luego seguirán otros, y después hasta los más bravos, y llegará un momento en que os quedareis completamente solos en un universo de realidad paralela, empaquetada, manufacturada y prefabricada, que mezclará inextricablemente interpretaciones tendenciosas y sesgadas con verdades a medias y mentiras complejas, a través de un sólido entramado mediático y psicológico destinado a provocaros las respuestas emocionales que convienen a sus diseñadores. ¿Estáis preparados?

Saludos,

Calícrates

1 comentario:

  1. https://commonsleon.wordpress.com/2014/11/27/las-campanas-suenan-a-muerto/

    los miembros de las minorias con pasta se están dando prisa por cambiar sus papelitos de colores por tierras. para comenzar una nueva era,saben que tienen cómo máximo 50 años para hacerlo

    ResponderEliminar