lunes, 1 de mayo de 2017

Economía de café III



 
Fuente: cafe.ambient-mixer.com

- Hablemos, profesor Alambique, del presente y del futuro.

- Chaval, es hablar de la misma cosa. El futuro solo se edificará sobre lo que decidas en el presente. Y cuando llegué será también presente, que determinará presentes posteriores.

Como siempre ha conseguido confundirme. Ya no sé ni lo que he preguntado. Observando mi desorientación despecha la taza de los labios y continúa su discurso.

- Estamos, ya te dije, en permanente deflación inducida por deuda. Dicen algunos que la economía actual se encuentra reforzada por esteroides, en relación al dinero fácil  que reparten a espuertas los bancos centrales. Pero creo que más que esteroides se trata de estrógenos. Observa que no dan dinero a cualquiera, solo a grandes compañías transnacionales, financieras y gobiernos. Se trata de mantener el tinglado a cualquier precio, tapando los agujeros que serían más visibles, y abandonando a su suerte a la economía real, al entramado de pequeñas empresas que son las responsables de la verdadera creación de empleo, y del mantenimiento  del gran consumo, que como sabemos ya es imposible. Sí, no son esteroides, son estrógenos. Es como cuando una mujer toma la píldora anticonceptiva para no quedarse embarazada. El mecanismo consiste en hacer creer a su cuerpo que ya está embarazada (los estrógenos se disparan durante la gestación), y como una vez preñada no tiene sentido ovular… El mecanismo es idéntico.  Fíjate que hace diez años que estamos a punto de salir de la crisis (embarazados) pero los indicadores no parecen ir en tal dirección, al menos para el grueso de la población. El gas de la risa, otro eufemismo de alguno para las facilidades monetarias, no hace reír por igual a todos. Los grandes tiburones financieros hace tiempo que se carcajean de nosotros a mandíbula batiente. Pero el asalariado cada vez gana menos y tiene menor capacidad de consumo, que es de lo que se trata. Los esteroides funcionan durante un tiempo, pero nunca son la solución definitiva. Es sabido, además, que tienen muchos efectos secundarios.

- ¿Qué será lo siguiente?

- Me haces una pregunta que vale mucho, y no sólo en pura lógica monetaria. Contestarte directamente es complicado y peligroso. Lo primero porque el  futuro contiene variables que hoy no son visibles, ni tan siquiera imaginables. Esta es la razón por la que casi todos los pronósticos económicos y financieros de futuro resultan erróneos.

- Creo que lo entiendo.

- No estoy tan seguro, al menos en toda su extensión. Esos acontecimientos no siempre son fortuitos. A veces son inducidos. Otras veces están previstos de antemano por la propia funcionalidad del proceso, pero pueden acelerarse o retrasarse.

Mi cara es un poema.

- Mira chico, la Tradición Hindú, una Metafísica milenaria lo explica claramente. Nunca se gobierna desde el exterior. El Gobernante Universal (Chakravartin, literalmente, el que mueve la rueda) nunca es visible. La razón es que la rueda de las cosas solo puede moverse desde el Centro, el único lugar que se mantiene inmóvil. Nunca se dirige un ciclo humano desde el exterior, sino desde dentro, desde lo oculto. Por eso los gobernantes públicos (exteriores) no pueden ser otra cosa que marionetas. Imagínate que intentas mover una rueda desde su periferia, esto es, desde el lugar más alejado del centro donde mayor es la fuerza giratoria se manifiesta con más intensidad. ¿Qué te ocurrirá? Pues que cuanto más esfuerzos hagas más te arrastrará la inercia, la general ya existente y la del propio movimiento que intentas imprimir al giro desde un lugar inadecuado. Es lo que le está pasando a Trump… Dicen que el Anticristo, cualquiera que sea la idea que te puedas hacer de este personaje, será un falso Chakarvartin.

- Supongo que está diciendo…

- No importa lo que estoy diciendo. Quédate con la esencia. Que has visto desde que eras niño. No me contestes, te lo diré. Una economía desestructurada, cada vez más inestable, fruto de las contradicciones del propio sistema capitalista. Es sabido que el interés compuesto siempre acaba por hace crecer la deuda por encima de la economía real. Pero ahora hay otro problema. En un planeta sobrepoblado escasean los recursos, especialmente energéticos, esto es precursores, esenciales para seguir creciendo, al menos materialmente. ¿Qué es lo que hay puesto en marcha los que mueven la rueda?

No me deja contestar y sigue hablando.

- Efectivamente, un mundo irreal, lleno de falsedades y eufemismos, que no se corresponde con la realidad, pero que tiene un objetivo muy claro. ¿De qué hablan? De libre comercio, esto es, como dice Hudson, un lugar paradisíaco donde el 1% consigue aplastar al 99% sin que podamos defendernos. Es exactamente lo contrario de lo que Adam Smith predicaba de tal concepto, pero hay más. A tenor de las remuneraciones de sus directivos parecería que el sector financiero es el más productivo de la economía, cuando en realidad es puro humo, hacerte con una ficha bancaria y empezar a inventarte números (dinero) al ritmo que te indican, eso sí, y dirigiendo la liquidez hacia donde se te dice. Esto lo podría hacer cualquiera, tú en tu casa con un ordenador, el verdulero de la esquina de tu calle, o mejor aún, un banco público que financie proyectos que realmente sean útiles para preparar el futuro escaso de energía y materiales básicos que nos espera. ¡Pero qué me dice usted! ¡Eso conduce a Venezuela! (un país convulso porque ellos lo quieren así, por haberse intentado escapar del redil gracias a sus réditos petroleros).

- Ahora sí que voy entendiendo.

- Te aseguro que no del todo. Déjame continuar. Es peor de lo que te imaginas. Smith, Ricardo, Stuart Mill, de quienes tienen el valor de llenarse la boca vieron claro donde estaba el problema. En los rentistas, los monopolistas, los inventores de dinero deuda. Así las élites extractivas cobran su mordida incluso antes de que tú comas. Pero para eso necesitan una camarilla de economistas que nos hagan contemplar la realidad a través de un túnel. Decía Veblen que el propósito de la educación económica no era explicar cómo funciona el mundo de verdad, sino trasladar a las masas un relato falso de la realidad financiera, para que no pueden ver la estructura de dominación ni aspirar a derribarla.

- El mecanismo de la deuda…

- Claro, ¿quién era el mago económico? Alan Greenspan, un testaferro de los bancos que nos hundió en el marasmo de las obligaciones crediticias. No puedes acudir al sistema a que te explique lo que sucede. No puedes preguntarle a Luis Garicano por qué no se pudo prever la crisis financiera, porque evidentemente no te va a contestar…

- Pero…

- Habla con tú cuñado, seguro que te dice que hay que seguir recortando, que hay mucha gente viviendo del cuento, mamandurrias, gastos superfluos, mucho vago y perroflauta… No se pueden cambiar las perspectivas de quienes han sido educados en la visión de un túnel. Y míralos a ellos, robando todo lo que pueden (presuntamente) y llevándoselo crudo, y a Suiza. Y los que caen son los mandados, con los que luego se arreglan las cosas porque “el fiscal te lo afina”…

Estoy a punto de abrir la boca, pero no me salen las palabras. El profesor intuye lo que pasa por mi cabeza.

- Sí, es lo que piensas, buscan la creación de una falsa élite basada en la pura titularidad monetaria. No te fíes de las apariencias. Ellos saben que las cuentas millonarias que tienen en paraísos off shore son una pura nada. Si todo ese dinero fuera a la vez al mercado sabríamos de su verdadero valor. Por eso la estrategia es otra. Y de momento funciona. El dinero se hace salir poco a poco, así conserva su fuerza y sirve para comprar voluntades, para dejar escribir solo a lacayos en revistas económicas, para crear grupos de "expertos", para dar contenidos a telediarios y prensa, para cooptar consejos de administración de empresas privadas que gestionan servicios públicos en régimen de monopolio y compran políticos de todo signo. El dinero debe conservar su valor a toda costa, al menos mientras termina de afianzarse el control total del espectro social. Es la economía falsaria de la Escuela de Chicago que solo persigue la protección a ultranza de las élites financieras, y únicamente puede ser impuesta por la fuerza, apartando el disidente. Todo es chatarra, manipulación, un vocabulario orwelliano de doble pensar, de utilizar palabras que realmente significan todo lo contrario de lo que parece a primera vista. Pero el marido de tu hermana, epítome de todos los descerebrados que nos rodean, pica. Y no hay salida, más que por el trabajo personal individual, en el cuarto en que te encuentras a solas con tu ordenador. Ni siquiera te fíes de un Podemos. La alternativa también la crean ellos, para dejarles gobernar y echarles la culpa de lo que ocurra cuando el entramado esté cerca del colapso.

- Profesor…

- Recuerda chico, un Chakarvartin al revés…

Se levanta a pagar y, con paso cansino, abandona el local rumbo al ruido lejano de la calle.

Saludos,

Calícrates

domingo, 19 de febrero de 2017

Economía de café II

Fuente: www.guiadelocio.com

- Debe existir, claro, un momento clave en que empezó el gran engaño.

- Fue en algún momento de los años 70, pero se preparó al menos una década antes. El caso es que llevamos cuarenta años en manos de un individuo que decía que la velocidad de circulación del dinero se mantiene siempre invariable. ¿Cómo hemos podido llegar a esto? Pues porque tocábamos los límites del sistema capitalista, entramos en esa peligrosa senda sin retorno a finales de los setenta, y era necesario acabar con la economía como disciplina científica y transformarla en una herramienta de manipulación, al servicio de las élites globalizadas. Para eso hicieron falta un montón de lacayos, nunca faltará esta fauna, que hoy pueblan mayoritariamente las moquetas de las altas finanzas, los lobbies especulativos y las agencias de calificación.

Pues claro que varía la velocidad de circulación, es más, es una de las variables más sensibles a las herramientas más usuales de política económica: recortes, deuda, impuestos, tipos de interés y facilidades de crédito. La cuestión no es porqué contaron tal mentira, que más o menos ya te lo he explicado. Lo absolutamente insólito es que se haya podido mantener como apriorismo incontrovertible, como base axiomática de la teoría económica dominante en el mundo civilizado y más allá sin que nadie haya abierto la boca para decir: pero chatos, ¡no veis que esto es una estupidez!

- Es Vd. muy duro con su profesión.

- Y con razón. Si en cualquier otra disciplina del saber se hubiera pretendido hacer tal cosa, que sé yo, tu eres jurista, imagínate que alguien, en el mundo jurídico, presenta una tesis doctoral defendiendo la posibilidad de legislar un procedimiento administrativo de expropiación secreto, escrito, no controvertido y sin justiprecio. O un físico que intente demostrar que las leyes de la termodinámica son absolutamente objetables. No tardaría es ser objeto de público escarnio, o simplemente ignorado y expulsado del mundo académico y profesional. Pues algo así ha pasado en el mundo económico durante décadas, y los voceros de tanta falacia llenaban páginas enteras en revistas especializadas, eran alabados como salvadores de la patria y magos financieros, invitados en mesa presidencial a todos los foros y fanfarrias financieras más de moda.

También hay que decir que, aparte de una propaganda institucional generosamente abonada con toneladas de liquidez, contaron con la indestructible ignorancia financiera del populacho. La economía, la de verdad, no es una ciencia fácil, y es más cómodo ver Sálvame, jugar al gañote y ver partidos de la Champions. Cada cual encontrará, en su  momento, lo que en justo título le corresponda, no te quepa la menor duda.

- ¿Quién entonces?
 
- ¿Quieres un economista de verdad? Lee a Michael Hudson, profesor de economía de la Universidad de Missouri, entre otras. Y eso que no llega, tal vez porque no quiere, al verdadero centro del problema, los recursos, pero estudiarlo es una delicia. Dice que la economía es una ciencia triste. En realidad, ya te digo, como ciencia hace tiempo que ha dejado de existir. Es posible que algún catedrático, en la intimidad de sus aposentos aún especule sobre fundamentales. Pero nunca tendrá relevancia. Solo le dejarán publicar a título de bicho raro, y nunca publicitarán abiertamente sus trabajos. A las masas hay que darles basura, de todas formas jamás entenderán gran cosa, aunque les digas la verdad. Ya se encontrarán de bruces con lo que venga, claro que entonces echarán la culpa al tiempo, a los excesos de los actores económicos de ese mercado maravilloso que siempre lleva al nirvana (y no de los tiburones que los controlan y nunca pierden) o a algún grupo terrorista islámico reclutado y financiado por agencias de inteligencia occidentales.

- ¿Por qué deflactan?

Para limitar el consumo y el crecimiento poblacional en el primer mundo, a fin de que no se le vea el cartón a nuestros problemas de recursos, especialmente los precursores, ligados a las fuentes de energía primarias. Claro que el de los países del tercer mundo es peor: ser devueltos a la edad de piedra con guerras prefabricadas en cuando se convierten en importadores netos de energía, o un poco antes. Es una forma artera de mantener vivo, con respiración asistida, el inviable sistema capitalista, y evitar que surjan alternativas, o que cuando surjan también estén controladas por ellos. Para eso sirven muchas cosas: los recortes, el exceso de deuda inducido, las guerras contra el “terrorismo”, los viejecitos egoístas que como ya no pueden vivir de sus hijos quieren hacerlo a costa de los nietos…

- Se refiere usted a la quiebra del sistema de pensiones.

- El sistema de pensiones, tal y como está configurado es absolutamente inviable, y todo lo que hagan para mantenerlo en pie no serán otra cosa que apaños que fracasarán ante la avalancha de pagos pendientes en los lustros que vendrán y la abstrusa pirámide poblacional que nos aguarda. Es muy sencillo chico. Si cada generación paga la de la anterior, necesita generar riqueza para atender a sus necesidades presentes y a las de las clases pasivas que financia. Así las cosas, como el crecimiento real (y digo el real no el ilusorio financiero), ya está estancado y pronto empezará a descender, ignoramos a qué ritmo pues depende de muchos factores, es evidente que habrá una generación que quedará en blanco, y tendrá que elegir entre atender sus pagos propios o cotizar por una pensión que cada vez está más claro que es una entelequia solo existente sobre el papel. Así las cosas, que quieres que te diga, quien habla elegiría lo primero. Eso si te es posible eludir los pagos, lo que no ocurre con los trabajadores dependientes.

- Pero ¿y nuestros mayores?

- Mira chato, hablar de nuestros mayores, así en general es pura demagogia. Hay una fauna muy variopinta entre ellos. Los hay cortos de parné, es cierto, que son dignos de nuestro aprecio y ayuda. Pero también hay otros, y muchos, que tienen inmuebles libres de cargas, propios o heredados, así como otros activos financieros que les permitirían, incluso, vivir sin cobrar pensión. A pesar de lo cual, e intuyendo algunos, no pocos, que están viviendo como reyes a costa de sus hijos, siguen viento en popa, mientras el cuerpo les aguante. Una pastillita para subir la tensión, otra para bajarla, otra para limpiar las arterias. Una radiografía, un TAC,… Son eternos. Pero la economía no da tregua, y siempre te acaba trayendo a la cara lo que no quieres ver. ¡Anda!, ¡si no basta con las cotizaciones para pagarnos opíparas pagas extraordinarias! Pues nada. A deuda. Carguemos a la miseria de generaciones futuras pensiones que ya son un buen sueldo, porque como dice el anuncio egotista “nosotros lo valemos”.

Sé que muchos de estos serenos y meditabundos integrantes de clases pasivas no tienen conocimientos financieros para entender el desafuero que plantean. Aunque también es cierto que lo fácil es no enterarse de nada, y vivir mirando al tendido. Supongo que tienen ojos en la cara para ver las dificultades financieras y laborales de sus hijos. La cosa es muy sencilla. Si tenemos que decrecer (lo que puede que acabe siendo una bendición) lo tenemos que hacer todos, sí, también los pensionistas, sobre todo los que cobran la máxima y tienen patrimonio. El problema aquí es siempre el del gato y el cascabel… Pero hay procedimientos.

- ¿Cuáles?

- Bueno, hay un punto en que son vulnerables. Gastan mucho en medicamentos. Por eso se han empezado a lanzar globos sonda sobre aumentar el copago. Pero yo siempre defiendo lo mismo, la inflación. Dicen que económicamente es muy perturbadora. Pero, ¿tú la has visto de cerca alguna vez? Algo, y poco, en los años 70. Pero te enseñan el coco de una señora llevando un carro de billetes para comprar el pan en la Alemania de entreguerras. ¡No tiene nada que ver! Aquello fue una situación excepcional y, por cierto, bastante sospechosa. Pareciera que los que luego lo combatieron querían que un Adolfo Hitler llegara al poder. Pero a lo que vamos. La inflación es pura velocidad de circulación, es pura magia económica, es dinamismo. Ella sería capaz de poner todas las cosas en su sitio. El verdadero valor del dinero. El precio de los inmuebles. Los tipos de interés. Y, también, el poder adquisitivo de las pensiones imbajables. Es lo que pasó en la antigua Unión Soviética. Mientras existió el estado soviético no dejo de pagar y revalorizar pensiones y subsidios. Lo que pasa es que llegó un momento en que con la soldada no pagabas ni un café.

Continuará.